Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un estudio desvela las relaciones entre Calixto III y El Magnánimo

El libro, de Navarro Sorní, rescata la figura del papa valenciano

El teólogo Miguel Navarro Sorní, quien ha dedicado la mayor parte de su investigación histórica a los Borja, reivindica en su nuevo libro la figura de Calixto III, "un papa olvidado y poco conocido", al que ha querido radiografiar huyendo de los tópicos con los que lo envolvieron Francesco Filelfo, Vespasiano da Bisticci o Poggio Bracciolini y que le califican como un mediocre, obscurantista, supersticioso y medieval.

En este estudio, publicado por la Institució Alfons el Magnànim de la Diputación de Valencia bajo el título Alfons de Borja, Papa Calixto III. En la perspectiva de sus relaciones con Alfonso el Magnánimo, Navarro Sorní rescata al primero de los papas de la dinastía valenciana de los límites en los que a menudo lo había encerrado la historiografía tradicional. El libro, que es producto de una investigación desarrollada en 12 años, ofrece un cuadro histórico completo de las relaciones que mantuvieron Alfonso V de Aragón, conocido como El Magnánimo, y el obispo canonista Alfons de Borja, tanto en el contexto histórico español como posteriormente como papa, en el de la realidad política italiana y del programa papal. Fue el padre Miquel Batllori quien sugirió a Navarro Sorní que el punto de vista para abordar la figura de Calixto III debía ser a través de sus relaciones con Alfonso el Magnánimo, rey de Aragón y Nápoles, lo que le brindaba las claves para interpretar tanto su ascenso al papado como los contenidos de su pontificado.

Según refiere el propio autor, la historia de Calixto III, cuyo pontificado se desarrolló entre 1455 y 1458, se ha escrito "a base de clichés, repitiendo tópicos como el del probo cortesano que asciende a las prelacías eclesiásticas gracias a su habilidad diplomática, el del único responsable de la cancelación del cisma de Occidente, el del desmesurado nepotista, o el del papa cruzado". Para el autor, estos estereotipos, "exagerados hasta el extremo por los historiadores locales", así como el olvido y el desinterés que han existido por su figura han propiciado que Calixto III continúe siendo un papa "poco estudiado y, por ende, mal conocido".

Navarro Sorní revela que Calixto III "reviste una importancia mayor de la que a simple vista parece tener", y es, ante todo, la clave para comprender "el enaltecimiento de la estirpe borgiana y la importancia que ésta llegará a asumir en la historia universal".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de noviembre de 2005