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Apuntes

Pulso con el Ayuntamiento

La idea de la Universidad Jaume I de crear una sede en el casco urbano de la capital de La Plana tuvo, desde el principio, la vista fija en un edificio concreto, el, hasta ahora, ocupado por la sede de Hacienda. Sin embargo, la apuesta por este inmueble chocó de plano con la intención del Ayuntamiento de Castellón de optar a la cesión del uso del edificio.

El consistorio no lo había solicitado formalmente al Gobierno central, mientras que éste fue el primer trámite que realizó la Jaume I. Ante este conflicto de intereses, el enfrentamiento entre el rector de la universidad castellonense, Francisco Toledo, y el equipo del gobierno del PP, tanto por boca del alcalde, Alberto Fabra, como por la del portavoz del grupo, Miguel Ángel Mulet, fue incrementándose día a día.

El ayuntamiento adujo que el solar fue cedido en su día y que, una vez clausurados los servicios para los que fue cedido contaba con el derecho de que revertiera en el patrimonio municipal. La universidad contestó con informes de cinco juristas en contra de dicha reversión.

El ayuntamiento exhibió, de repente, un proyecto de creación de una Casa de la Cultura y de la Juventud, cuando el propio alcalde había reconocido no tener definido el contenido que se iba a dar al edificio.

El cruce de acusaciones llegó a tal punto que Toledo y Fabra se enfrentaron verbal y públicamente, durante un acto vecinal. Al final, el rector ha optado por abandonar una lucha que considera política y ha implicado a la Generalitat Valenciana, a la que ha solicitado que, en el caso de que el edificio de Hacienda vaya a parar a manos del ayuntamiento, la Administración autonómica ceda el uso de la Audiencia provincial que, en breve, se trasladará a la nueva Ciudad de la Justicia. El deseo de la universidad de crear una sede en el centro de Castellón es rotundo. Y el pulso está echado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de octubre de 2005