Las nuevos pisos deberán estar insonorizados y dotados de medios para

ahorrar energía y agua El uso de paneles térmicos será obligatorio, según una norma que prepara la Generalitat

El despilfarro energético en los edificios tiene sus días contados. La Generalitat obligará a constructores y arquitectos a extremar las medidas para aislar las viviendas, reducir el gasto de agua y energía, insonorizar las paredes y disponer espacios para separar los residuos, entre otras propuestas. Éstas son las principales exigencias que contendrá un decreto que el Gobierno catalán prevé aprobar el próximo mes y cuya aplicación será obligatoria desde mayo de 2006.

El uso de la energía solar para calentar agua es una de las medidas más visibles del texto legal que ha preparado el Departament de Medio Ambiente y Vivienda. La utilización de paneles térmicos será obligatoria en los edificios de nueva construcción cuya demanda de agua caliente supere los 50 litros diarios. Es decir, prácticamente todos: desde bloques de viviendas, hoteles y polideportivos hasta casas unifamiliares. Se trata de "hacer posible un desarrollo sostenible del sector de la edificación", según el borrador de decreto.

Los parámeros de ecoeficiencia afectarán a cuatro apartados: el agua, la energía, los residuos y los sistemas constructivos. Las medidas propuestas son sencillas. Los mecanismos economizadores de agua para los grifos, por ejemplo, pueden reducir hasta el 40% el gasto en duchas y lavabos, y su coste es muy bajo. Igual sucede con las cisternas de inodoros de doble descarga y con el uso de temporizadores en los lavabos públicos, cuya aplicación va a ser obligatoria. También se exigirá disponer de un espacio mínimo en el interior del hogar para poder realizar la recogida separada de envases, vidrio, materia orgánica y papel, algo que ha convertido muchas cocinas en un caos por falta de espacio.

Precios y ahorro

Otra importante batería de medidas estará destinada a garantizar el buen aislamiento de los edificios. Su cumplimiento no va sólo a favor de la ecología. También redundará "en una mejora de la calidad de vida de las personas" afirma Núria Pedrals, subdirectora de Calidad, Sostenibilidad y Rehabilitación de la Vivienda. Los problemas de acústica, por ejemplo, concentran actualmente la mayor parte de las denuncias y de malestar entre los ciudadanos. El decreto que ultima la Generalitat lo intenta solucionar y establece que las paredes separadoras deberán tener una insonorización mínima de 48 decibelios. Se trata de una "exigencia importante", en opinión de Pedrals.

El actual texto del decreto es la evolución del primer borrador que el Departament de Medio Ambient preparó en abril pasado. El texto ha estado sometido a información pública y "ha recibido muchos comentarios y peticiones de que fuéramos más exigentes con las medidas propuestas", dice Pedrals. En el proceso han participado desde arquitectos a asociaciones de consumidores, además de constructores y promotores, que han tenido una respuesta "muy positiva", según Pedrals.

La medidas en preparación no serán las únicas. El Gobierno español prepara un código técnico de contenido similar que entrará en vigor en 2006.

Las implantación de estas medidas puede afectar a los precios que paga el consumidor. Según Núria Pedrals, el incremento puede ser del 3% al 5% del coste de construcción de la obra. La repercusión en el precio final que paga el ciudadano será inferior si se tiene en cuenta la influencia de muchos otros costes, como el precio del solar y la situación del mercado.

Pedrals asegura que el ahorro se va a notar. "El ciudadano va a ver como se reducen las facturas de electricidad, gas y agua". Por si quedara alguna duda, desgrana una serie de ejemplos: "Los aislamientos térmicos son muy baratos y se pueden amortizar en un año, ya que no hará falta poner tanto la calefacción ni el aire acondicionado. Las placas solares se amortizan en tres años". Los edificios ecoeficientes no sólo son más sostenibles, sino "más baratos de mantener, algo muy importante ante la fuerte subida del coste de la energía", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 15 de octubre de 2005.