Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Nobel para el organismo atómico de la ONU

El galardón reconoce la lucha del OIEA y de su director general contra la proliferación nuclear

El Premio Nobel de la Paz 2005 fue concedido ayer al Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) y a su director general, Mohamed el Baradei, de 63 años, en reconocimiento de sus "esfuerzos para impedir que la energía nuclear se utilice para fines militares y por garantizar que la energía nuclear con fines pacíficos sea lo más segura posible", según el comunicado del Comité Nobel del Parlamento noruego. La nota destaca también la "audacia" de El Baradei en su lucha contra la proliferación nuclear.

"El premio reconoce el peligro número uno que afrontamos hoy: el desafío de la proliferación de armas nucleares; el hecho de que continúen existiendo miles de armas nucleares y el peligro, en perspectiva, del terrorismo nuclear. El Comité reconoce que estos peligros sólo pueden ser resueltos mediante la cooperación internacional más amplia posible", dijo El Baradei ayer en la sede de la ONU en Viena.

Aunque contaba entre los favoritos, el director del OIEA daba por descartado ser el elegido porque el Comité no le advirtió con antelación. "Fue una sorpresa absoluta", comentó muy emocionado. "Estaba viendo la televisión con mi esposa a las once de la mañana, seguro de no ser el elegido", y apenas escuchó su nombre, "me puse a dar saltos y besos de alegría".

El Baradei agradeció al Comité Nobel por dar "importancia y visibilidad" a la agencia atómica y por "respaldar una causa que no está muy en boga hoy: el desarme nuclear". Puso de relieve lo difícil que es conseguirlo tras el fracaso en la cumbre de la ONU del mes pasado, en la cual no fue posible trazar una agenda para el desarme nuclear. El director del OIEA confía en que el galardón ayudará "a resolver los asuntos pendientes, incluso los de Corea del Norte e Irán". Actualmente, el enriquecimiento de uranio por parte de Irán es uno de los temas más conflictivos que tiene que resolver el OIEA, ya que de lo contrario el caso será traspasado al Consejo de Seguridad de la ONU.

Entre los logros de esta organización encargada de evitar la proliferación de armas atómicas, El Baradei recordó que entre 1991 y 1997, el OIEA consiguió eliminar el programa atómico iraquí; en 1992 detectó el programa secreto de Corea del Norte y a esto se añade la "eliminación completa" del programa nuclear de Libia. Además, según dijo, se han alcanzado "progresos" en el contencioso con Irán, donde, sin embargo, "aún quedan asuntos pendientes". También valoró los esfuerzos de prevención contra el terrorismo nuclear realizados por los expertos del OIEA desde los atentados del 11-S. Paralelamente, subrayó la importancia del fomento de energía nuclear para el desarrollo económico y social en el mundo.

"El premio lanza una señal muy fuerte, como si dijera: 'Sigue haciéndolo como hasta ahora; sé imparcial, actúa con integridad, di la verdad al poder'. Y es lo que seguiré haciendo", dijo El Baradei.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de octubre de 2005