Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Multados 13.000 coches por exceso de velocidad en Barcelona

Los radares detectan vehículos a 150 kilómetros por hora

En sólo un mes de funcionamiento, los siete radares instalados en las entradas de Barcelona han detectado a 13.185 vehículos que excedían el límite de velocidad interurbano, de 50 kilómetros por hora. Los nuevos radares, cuyo objetivo es reducir la velocidad en la ciudad, han pillado a vehículos circulando por la ronda del Mig a 149 kilómetros por hora o a 150 por la avenida Meridiana. En estos casos aislados, la Guardia Urbana insta a la Dirección General de Tráfico a retirar provisionalmente el permiso de conducir a los infractores.

El concejal de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Hereu, subrayó ayer que estas cifras constatan lo que calificó de "actitud preocupante": la de quienes pisando demasiado el acelerador ponen en peligro sus vidas y las del resto de ciudadanos. "Estos conductores pueden revertir en las cifras de siniestralidad", afirmó.

Los siete radares que el Ayuntamiento instaló a finales de julio están ubicados en los túneles de la ronda del Mig -donde por su longitud y por la falta de semáforos se registran altas velocidades-, en las avenidas Diagonal y Meridiana, y en la Via Augusta. Estas instalaciones fijas se suman a los 22 radares que ya controlan la velocidad en las rondas de Dalt y del Litoral desde el verano de 2003.

Desde entonces, los radares se han revelado como un buen instrumento para reducir la siniestralidad, que el primer año descendió en un 35%. Y se estima, a partir de estudios oficiales, que los radares evitaron 116 accidentes que hubieran causado lesiones a casi 200 personas.

Las 13.185 multas tramitadas en agosto son una cifra "normal", a juicio de los responsables de tráfico, que no disponen de una serie anterior para realizar comparaciones. Del total, 6.128 sanciones corresponden a vehículos que circulaban por la Meridiana; 3.661 por la Via Augusta; 2.631 por la ronda del Mig, y 783 por la Diagonal.

Operación otoño

Cuando faltan sólo dos días para el inicio del curso escolar, Hereu y el intendente segundo de la Guardia Urbana, Evelio Vázquez, presentaron el dispositivo que sacará a la calle al 80% de la plantilla de la Policía Local para velar por la fluidez y la seguridad en los dos días más críticos del año: el de la vuelta al cole y el siguiente. El dispositivo, en el que participarán incluso agentes que habitualmente realizan tareas administrativas, se centrará en las principales arterias de circulación, las rondas, el centro y el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, donde existe la mayor densidad de centros escolares.

En realidad, aunque los esfuerzos se concentrarán los días 12 y 13, la Operación Otoño empezó el pasado martes y se prolongará hasta mediados de octubre. El dispositivo busca, en palabras de Hereu, "regresar a la normalidad después de las vacaciones manteniendo la fluidez en el tráfico". Para lograrlo, se velará especialmente por impedir cualquier interrupción de la circulación, como la que producen las dobles filas, y por evitar los comportamientos que generan inseguridad, léase velocidad excesiva o conducción temeraria.

El concejal de Movilidad explicó ayer que durante el mes de agosto de este año la densidad de tráfico en Barcelona se ha reducido entre un mínimo del 8,1% de la primera semana y un máximo de disminución del 28,2% la tercera semana. En la segunda y la última semanas el tráfico bajó el 22,5% y el 23,1%, respectivamente. En cambio, en la primera semana de septiembre, la pasada, las calles comenzaron a regresar a la normalidad, con sólo el 6% menos de coches.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de septiembre de 2005