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Reportaje:

Génesis y esplendor del 'art nouveau'

Una exposición en Barcelona recoge el legado de Siegfried Bing, el gran impulsor del movimiento

Fue la convicción de que cualquier objeto, tanto decorativo como utilitario, debía tener cualidades estéticas y artísticas lo que impulsó al marchante de arte y mecenas Siegfried Bing a inaugurar, el 26 de diciembre de 1895 en París, la galería Art Nouveau. Su importancia para la historia del arte fue tal que su nombre pasó a denominar un estilo conocido en todo el mundo, cuya génesis se ilustra en la exposición El art nouveau. El legado de Siegfried Bing, abierta en Caixafórum de Barcelona hasta el 29 de enero. La exhibición reúne 350 piezas, desde pinturas, esculturas y cerámicas, hasta muebles, joyas y objetos de vidrio y metal. Entre ellas se encuentran obras de Vincent van Gogh, Auguste Rodin, Louis Comfort Tiffany, Santiago Rusiñol y William Morris.

Bing se apasiona por el arte oriental y descubre las potencialidades artísticas de los objetos de uso cotidiano

La muestra recorre el nacimiento y el desarrollo de este movimiento, que aspiraba a la fusión entre las artes plásticas y las artes aplicadas, materializando el mundo de Siegfried Bing a través de las obras más relevantes que pasaron por su tienda a lo largo de nueve intensos años de actividad. Para reunir las 350 piezas que conforman el extraordinario conjunto, los comisarios -Edwin Becker, conservador del Museo Van Gogh de Amsterdam; Gabriel Weisberg, experto de la Universidad de Minnesota, y Evelyne Possémé, conservadora del Museo de las Artes Decorativas de París- han tenido que realizar una extensa investigación previa que les ha llevado a recuperar obras hasta ahora inéditas, como una fotografía de Bing ataviado con un quimono, descubierta recientemente en un archivo de Reims. Como sugiere esta imagen, el arte japonés fue la primera pasión del marchante, que no se conformó con vender piezas, sino que creó una verdadera plataforma dedicada a la búsqueda de la originalidad y del arte total, a la que jóvenes artistas acudían para buscar consejo e incluso inspiración.

Hijo de una acaudalada familia de comerciantes judíos originarios de Hamburgo, Bing se apasiona por el arte oriental durante sus viajes a China y Japón, donde descubre las potencialidades artísticas de los objetos de uso cotidiano, que empieza a adquirir de forma intuitiva, hasta reunir relevantes colecciones de cerámica, orfebrería y objetos de metal. A través de su primera tienda y de la publicación Le Japon artistique, lanzada en 1888 en francés, alemán e inglés, da a conocer en París el arte oriental, rápidamente aceptada. Uno de los más receptivos fue Vincent van Gogh, del que se expone la pintura Jardín con mariposa, claramente influida por el lenguaje visual nipón, y una serie de estampas que el artista adquirió en la tienda de Bing. La masificación del arte asiático, con el consiguiente aumento de la competencia y disminución de la calidad, empujan al galerista a buscar un nuevo terreno para sus inquietudes. "El resultado es la inauguración de la tienda Art Nouveau, desde la cual declara guerra al lujo pretencioso y a la distinción entre artes superiores y artes decorativas, unificando arte y artesanía en un único campo, donde los objetos se miden por sus cualidades estéticas", explicó ayer Edwin Becker.

Grandes reproducciones fotográficas de la tienda, situada en la rue de Provence -"donde ahora se encuentra una horrible oficina de correos", matizó el comisario-, abren un recorrido en el cual piezas y montaje contribuyen a relatar la historia de Bing y a conmemorar los cien años de su muerte, acontecida el 6 de septiembre de 1905, un año después de cerrar su histórica tienda.

Entre las obras emblemáticas que allí se vendieron destacan dos grandes pinturas de Frank Brangwyn y los objetos en vidrio de Daum Frères y de la americana Tiffany. Una sala con objetos metálicos de William Benson, muebles y cerámicas del belga Henry van de Velde y telas de William Morris está dedicada al movimiento inglés art and craft, surgido a finales del XIX como reacción a la incipiente industrialización que afectaba a los mecanismos creativos tradicionales. Además de las exposiciones colectivas que denominaba Salones, Bing realizó numerosas monográficas de artistas como Edvard Munch, Toulouse Lautrec y Edouard Vuillard, entre otros. "El vitral de Tiffany realizado a partir de un diseño de Toulouse Lautrec, que preside una de las entradas a la tienda, resume las raíces profundamente nacionales de un estilo global que tuvo su expresión en varios países, aunque con matices distintos", señaló Becker, refiriéndose al modernismo español, el jugendstil alemán, el sezessionstil austriaco, el liberty italiano y el modern style inglés.

La relación de Bing con España está representada por dos telas de Santiago Rusiñol que pertenecen a la serie Jardines de España, cuya exposición en la tienda de Bing en 1903 tuvo un enorme éxito. "También sabemos que vendió piezas de Josep Maria Sert, aunque no pudimos encontrarlas", señaló el comisario.

A pesar de las inevitables críticas de los puristas, Bing tuvo su consagración en la Exposición Universal de París de 1900 con un pabellón consagrado a la obra de arte total, diseñado por Eugène Gaillard, Georges de Feure, Edward Colonna y el propio Sert, del que se exponen varias piezas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de septiembre de 2005