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La fiscalía investiga los expedientes académicos de Txelis, Pakito y Fiti

La investigación que la Fiscalía General del Estado ha abierto para esclarecer posibles irregularidades en los estudios de presos de ETA en la Universidad del País Vasco, mediante los que muchos han obtenido beneficios penitenciarios y han reducido el cumplimiento de sus condenas, abarca, además de a José Antonio López Ruiz, Kubati, a otros 46 presos. Entre ellos están José Luis Álvarez Santacristina, Txelis; Francisco Múgica Garmendia, Pakito, y José María Arregui Erostarbe, Fiti, que fueron la cúpula de la banda terrorista hasta 1992. También figuran los ex miembros del comando Madrid Inés del Río, Inmaculada Noble e Ignacio Aracama, Macario, y otros etarras famosos como Fernando García Jodrá, Miguel Ángel Gil Cervera, Idoia López Riaño, Juan Igor Solana Matarranz o Juan María Tapia Irujo.

La investigación trata de confirmar las sospechas de que pudieron cometerse delitos en las calificaciones académicas de los reclusos. Esa circunstancia obligaría a revisar algunas redenciones obtenidas por los presos de ETA por estudios universitarios.

Para ello, la Fiscalía General ha nombrado a dos fiscales que están analizando los expedientes de los etarras presos sospechosos de haber incurrido en irregularidades. Éstas podrían ir desde su matriculación sin cumplir los requisitos necesarios hasta la alteración de las actas de las notas pasando por otras cuestiones, como la realización de exámenes mientras estaban huidos, la utilización de documentación con identidad falsa para matricularse o realizar la carrera, que sea un mismo profesor quien firma todas las actas o que la relación de convocatorias no sea consecutiva.

También se está tratando de aclarar el papel que ha podido jugar la UNED de Bergara en toda la organización y el control que ha podido ejercer o dejar de ejercer sobre los estudios de los alumnos presos. El convenio entre la Universidad del País Vasco y el centro adscrito de la UNED de Bergara se produjo en 1993 con el objetivo de facilitar el estudio de los alumnos presos. El centro hace de intermediario entre los presos y las facultades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de agosto de 2005