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El sector del calzado intenta frenar la competencia china en su propio terreno

Empresarios ilicitanos buscan clientes en los mercados asiáticos

La producción de calzado español ha descendido durante el último año un 10%, mientras que la producción del sector de los componentes e industria auxiliar ha visto también como su fabricación descendía en un 16%. Los empresarios del sector empiezan a moverse y preparan un apretado calendarios de ferias y misiones comerciales con el objetivo de conquistar el mercado asiatíco y frenar la fuerte competencia.

La producción de calzado descendió un 10% y se perdieron un 16% de empleos

El sector industrial, en general, está en crisis y buena parte de culpa la tiene la entrada masiva a la Unión Europea de productos procedentes del sudeste asiático, y más concretamente de China.Ahora, los fabricantes de calzado y de componentes, resignados a la competencia en los mercados tradicionales, han diseñado una operación que inician en septiembre y que pretende conseguir una importante penetración en ese mercado, totalmente nuevo y que cuenta con 421 millones de consumidores. La ofensiva intenta evitar más cierres de empresas, la pasada semana tres firmas de Elda cerraron y dejaron a 180 trabajadores en la calle.

El sector de los componentes perdió el año pasado un 16% de empleos. El sector calzado cuenta en la Comunidad Valenciana con 2.100 empresas y casi 43.000 trabajadores, el 80% del sector en toda España y se encuentra localizado en Elche, Elda-Petrer y Villena.

El presidente de la Confederación Europea del Calzado, Rafael Calvo explica que la crisis del zapato español se debe a varios factores, uno es la coyuntura económica con la paridad euro-dólar, que perjudica a los productos procedentes de Europa y otro problema es la masiva producción e importación de zapatos, y otros productos manufacturados, de países de Asia. En este caso para el presidente de FICE, "se deben adoptar de manera conjunta medidas proteccionistas pero a la vez se debe trabajar para poder competir en un medio plazo cuando estas trabas se eliminen".

De esta forma, se ha diseñado una estrategia de penetración en el mercado asiático que comienza a primeros de septiembre. Con motivo de la celebración de la feria All ChinaLeather, destinada para los componentes del sector, y la feria Moda Shangai para el zapato terminado, se han organizado varias misiones comerciales por parte de las asociaciones zapateras, la Asociación Española de Componentes para el calzado, AEC, y la Federación de Industrias del Calzado Español, FICE, cuyo objetivo es estudiar las posibilidades de vender sus productos en este mercado.

La visita incluirá entrevistas con autoridades y representantes del empresariado chino y, además de la zona de Shangai, (una ciudad donde se está produciendo un alto grado de desarrollo y el asentamiento de grandes marcas de multinacionales norteamericanas), se visitará también la provincia de Wenzhou, donde se concentra principalmente la producción zapatera.

Los zapateros españoles no son los únicos interesados en introducirse en este mercado y la estrategia la van a emprender también otros países productores como Portugal e Italia. La Asociación de componentes realizará además, a mediados de mes, una visita institucional a Japón, que tiene por objeto analizar las posibilidades de entrada en ese mercado en el que en los últimos años se ha producido un incremento de la fabricación de calzado, y éste además, dirigido a un segmento de alta calidad en diseño y moda, muy propicio para los componentes españoles.

Para llevar a cabo estas acciones y continuar con la estrategia, las asociaciones zapateras esperan contar con el apoyo de la administración, especialmente con el Plan de Competitividad presentado en primavera por el consejero de Empresa, Justo Nieto, que prometía una inversión de 48 millones de euros en tres años, que todavía no han comenzado a concretarse.

Las ayudas pueden ser un elemento crucial para colaborar con las empresas en esta medida que es muy arriesgada, ya que introducirse en el mercado chino puede ser muy complicado ya que la apertura de las fronteras de este país aún no es completa.

Mientras, los responsables sindicales denuncian la precariedad laboral de los trabajadores de este sector que están sufriendo directamente las consecuencias de la crisis con despidos o con inseguridad en sus contratos, con sólo un 5% de empleo fijo y numerosas prácticas fraudulentas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de agosto de 2005