Reportaje:

El sencillo acto de salvar vidas

Los andaluces realizaron más de 131.000 donaciones de sangre durante los primeros seis meses del año

En fechas como estas, en las que muchos finalizan sus vacaciones y otros sólo un largo fin de semana tras el puente, las carreteras se llenan de vehículos. Y con ellos aumenta considerablemente el número de accidentes de tráfico. Sólo en Andalucía, hasta la tarde de ayer se produjeron seis accidentes con otras tantas víctimas mortales durante el puente. Los que sobreviven necesitan, en muchas ocasiones, transfusiones de sangre.

"Es cierto que algunos veranos las reservas de sangre han bajado algo. Porque la población, con las vacaciones, se olvida un poco de las donaciones. Pero siempre hay que recordar que el consumo de sangre es el mismo, aunque el índice de donaciones baje", explica la doctora Gertrudis Pereira, del área de análisis clínicos y preparación de bolsas del centro del Centro Regional de Transfusiones de Sevilla, en el Hospital Virgen del Rocío.

En el caso concreto de Sevilla, este verano no está siendo malo, y en la segunda semana de agosto, las reservas de hematíes, por ejemplo, se encontraban al 96%. En el resto de Andalucía, según fuentes del Servicio Andaluz de Salud (SAS), las reservas de sangre están en un "buen nivel."

Los andaluces realizaron, según las últimas cifras del SAS, 131.890 donaciones de sangre durante los seis primeros meses de 2005, una cifra similar a la registrada en el mismo periodo de 2004. Estas donaciones se han registrado en los ocho centros de transfusiones sanguíneas con los que cuenta la red pública, que son los encargados de efectuar las extracciones. De las 131.890 donaciones registradas hasta junio, 127.329 fueron de sangre entera, 3.122 de plasma y 1.439 de plaquetas. En números absolutos, el total de donaciones por provincias fue el siguiente: Almería (7.857), Cádiz (16.971), Córdoba (14.902), Granada (22.404), Huelva (7.291), Jaén (10.710), Málaga (24.343) y Sevilla (27.412). Según fuentes sanitarias, ni en Andalucía ni en España se ha alcanzado aún el índice recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se encuentra en 40 donaciones por cada 1.000 habitantes. Los países nórdicos sí llegan o superan esta tasa aconsejable para el autoabastecimiento de la población.

Donar sangre es sencillo. Y podría decirse que hasta cómodo. Así parecen estar Emilia Muñoz, agricultora jiennense de 49 años, y Josefa Vázquez, ama de casa de Sevilla de 50 años. Ambas están tumbadas en las butacas rojas del mismo centro donde trabaja la doctora Pereira. Las dos son donantes habituales desde hace años. Emilia no sabe muy bien el porqué de sus repetidos gestos de altruismo, pero tiene claro el bien que genera. Josefa está de acuerdo con ella y se une a su compañera donante en animar a todo el mundo a que las imiten.

La sangre que se les está extrayendo a Emilia y Josefa se encuentra en el primer peldaño de un complejo proceso de tratamiento en los laboratorios que el centro de transfusiones sevillano, como el del resto de las provincias, tiene detrás de los muros de las salas de extracción.

La sangre entera muy rara vez es transfundida directamente al paciente. Normalmente, tras haberse comprobado a qué grupo sanguíneo pertenece y que no es portadora de enfermedades como el sida, la hepatitis o la sífilis, es procesada para conseguir los hematíes, las plaquetas y el plasma necesarios en el tratamiento de pacientes que por ejemplo, tienen cáncer, acaban de sufrir un politraumatismo o van a ser trasplantados.

El responsable del Centro Regional de Transfusiones de Sevilla, Francisco Fernández Palacios, opina que la clave de la buena salud estival de los bancos de sangre está, en parte, en la política de incremento en las extracciones que se ha emprendido en la provincia: "Antes, en agosto salíamos dos veces al día con las unidades móviles para hacer extracciones. Este verano lo hacemos tres. Y además, el centro de donaciones no cierra por las tardes". A pesar de los resultados positivos, Palacios reconoce que no se puede bajar la guardia, "hay que estar alerta. Porque la necesidad de sangre aumenta en verano". En previsión, el SAS anunció a finales de julio la intensificación en el número de colectas que van a realizarse en las zonas más turísticas de Andalucía.

"Lo que hay que decirle a la ciudadanía es que no está sola en el mundo y que cuanto más avanza la tecnología y la medicina, más necesitamos unos de otros", destaca Fernández Palacios. El papel que juega la sangre es prueba de ello, "sin las donaciones, el gran adelanto de los trasplantes sería imposible", termina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de agosto de 2005.