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TERROR EN LONDRES | La investigación

El espionaje británico concluyó que el jefe de los autores del 7-J no era una amenaza

El Gobierno británico rechaza una investigación oficial sobre los posibles errores del MI5

El Gobierno del primer ministro Tony Blair rechazó ayer la apertura de una investigación para averiguar las razones por las que el MI5, la agencia dedicada al contraespionaje, no vigiló a Mohamed Sidique Khan, el presunto jefe de los suicidas del 7-J. "No es el momento", respondió Charles Falconer, ministro de Justicia. Un diario británico informó ayer de que el MI5 tuvo constancia en 2004 de los contactos de Khan con un sospechoso de terrorismo. La agencia concluyó que Khan "no era una amenaza para la seguridad nacional" de Reino Unido y no lo sometió a control alguno.

Los dominicales británicos hacían ayer hincapié en los posibles fallos de seguridad. Según The Sunday Times, el MI5 investigó el año pasado a Mohamed Sidique Khan, el suicida que portaba la bomba que mató a seis personas cuando se inmoló en la estación de Edgware Road. Khan fue sometido a investigaciones rutinarias cuando su nombre apareció en 2004 relacionado con un sospechoso de estar preparando un atentado con un coche bomba cargado con 300 kilos de explosivos y que tenía que explotar en hora punta junto a un local nocturno del Soho londinense.

Tras realizar "una rápida evaluación", los servicios de espionaje concluyeron que, puesto que sólo estaba conectado de manera indirecta, no constituía un riesgo para la seguridad nacional, al igual que ocurrió con "otros cientos" de personas mencionadas en la investigación. Un funcionario del Gobierno citado por el diario admite que el MI5 podría ser acusado de haber cometido un error, pero recordó que su presupuesto es limitado: "Sólo podemos concentrar nuestros recursos en aquella gente que significa una amenaza directa a la seguridad nacional", añadió.

Lord Charles Falconer, ministro de Justicia y uno de los hombres de confianza de Blair, descartó ayer la apertura de una investigación (la segunda negativa en una semana). "No es el momento", dijo. "Creo que todos los partidos están de acuerdo en que lo que hay que hacer ahora es centrarse en los pasos adicionales que hay que dar en materia legislativa y en atajar desde las raíces la ideología maligna que dirige este terrorismo".

En el curso de las investigaciones que se siguen en el norte de Inglaterra, la policía detuvo anoche a seis personas en el barrio de Leeds del que partieron tres de los cuatro integrantes del comando de Londres. La policía de Yorkshire confirmó anoche las detenciones sin dar excesivos detalles, pero dijo que éstas estaban más bien relacionadas con las leyes de inmigración: "En este momento, las detenciones están vinculadas a Benson y no a Londres", aseguró un portavoz. Las seis personas fueron detenidas a 500 metros de las casas que están siendo registradas desde hace días por su directa conexión con los atentados del 7 de julio en Londres. Las primeras versiones, después corregidas por la policía, apuntaban a que se les había aplicado la ley antiterrorista.

Por otra parte, el Gobierno británico empezará hoy a negociar con la oposición una revisión de la polémica ley de Prevención del Terrorismo, que deberá empezar a debatirse en el Parlamento en otoño y entrar en vigor en la próxima primavera. El Gobierno se ha reservado el derecho de acelerar ese calendario si las investigaciones en curso sobre el 7-J demuestran que la policía y los servicios secretos necesitan nuevos poderes de manera urgente.

Según el diario The Independent on Sunday un presunto miembro de Al Qaeda que se encuentra en prisión preventiva ha reconocido a Mohamed Sidique Khan a través de fotografías. Mohamed Junaid Babar, de 29 años, un informático estadounidense de origen paquistaní, fue detenido en Estados Unidos cuando volvía de asistir a una cumbre de Al Qaeda en Waziristan, una remota región tribal paquistaní en la frontera con Afganistán y considerada uno de los posibles refugios de Osama bin Laden.

Lindsay Germain, británico de origen jamaicano de 19 años, el hombre que cometió en el túnel de la línea Piccadilly el más sangriento de los atentados del 7 de julio en Londres al matar a otros 26 pasajeros, tenía vínculos con presuntos terroristas de Nueva Jersey y habría estado durante un tiempo en la lista de sospechosos de la inteligencia estadounidense, también según The Independent on Sunday.

Todos estas sospechas refuerzan la idea de que los terroristas que atacaron Londres no estaban tan limpios como se dijo en un principio, por lo que las peticiones de que se ponga en marcha una investigación sobre los fallos de las fuerzas de seguridad arreciarán en cuanto pase algún tiempo y el Reino Unido recupere su pulso político normal. El MI5 está preparando una revisión de su manual contraterrorista, pensado sobre todo para enfrentarse al IRA.

Por otra parte, el diario israelí Maariv, reveló ayer que Mohamed Sidique Khan, pudo estar relacionado con un atentado suicida en el paseo marítimo de Tel Aviv hace dos años en el que murieron tres israelíes, informa Sal Emergui.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de julio de 2005