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El Museo de Cuenca expone la obra gráfica del alemán Max Berkmann

Una selección de los fondos del artista alemán Max Beckmann (Leipzig, 1884-Nueva York, 1950) que tiene el Von der Heydt-Museum de Wuppertal se presentó ayer en el Museo de Arte Abstracto Español (Fundación Juan March), de Cuenca (Casas Colgadas, www.march.es). La exposición está formada por 53 grabados de diferentes técnicas y dos óleos, realizados entre 1914 y 1946, que ofrece una visión de conjunto de su creación como artista gráfico, según Sabine Fehlemann, directora del museo alemán, que presentó la muestra y un estudio sobre el artista que se publica en el catálogo.

En las salas temporales del museo de Cuenca se ha colocado la obra sobre papel de Beckmann -a quien la Fundación Juan March, en su sede de Madrid, dedicó una retrospectiva en 1997-, en la que se puede seguir la tradición germana de la obra gráfica, en la que figuran Durero, como se pudo comprobar en la reciente exposición del Museo del Prado, Grosz, Otto Dix y Kirchner.

A través del grabado, Beckmann se propuso iluminar las precarias situaciones tras la I Guerra Mundial. Como recoge el montaje, entre 1918 y 1922 el artista se ocupó de la vida en la gran ciudad, en especial Berlín, y de la miseria de sus habitantes, hasta descubrir la ciudad como metáfora del grotesco teatro de la vida. El estudio de Sabine Fehlemann se refiere al "tragicómico teatro del mundo de 1914 a 1946", el ámbito de la muestra, para afirmar que como artista gráfico "llevó a cabo una obra extraordinaria que fue expresión apropiada para una época convulsa". Señala que es considerado como un "artista melancólico, tétrico alemán, duro y apocalíptico", pero "una corriente alegre, sensual y plena de vida recorre su obra, y es justamente aquí donde logra los trabajos más sobresalientes de representaciones no ilusionistas, sino expresivamente figurativas". Considera que Beckmann fue "un solitario en el arte, y aunque pintó y dibujó de manera muy expresiva no se le puede considerar como uno de los expresionistas que se agruparon en Alemania bajo ese nombre".

El artista se mostró indiferente a los movimientos de la vanguardia histórica de las primeras décadas del siglo XX, como el cubismo, el surrealismo o el expresionismo, y se dedicó, con imágenes densas y trazo duro, a una representación clásica de los temas artísticos como el retrato, el bodegón, el paisaje y los asuntos mitológicos.

La exposición permanecerá abierta hasta el 4 de septiembre, para viajar después al Museo de Arete Español Contemporáneo, de Palma de Mallorca. Cuenca recibirá en septiembre, tras su presentación en el museo de Palma, la obra de Egon Schiele.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de julio de 2005