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Ecologistas extranjeros denuncian los 'corre-bous'

La polémica en torno a los espectáculos de bous capllaçats y los bous embolats que cada verano celebran docenas de municipios del Baix Ebre y del Montsià ha superado las fronteras españolas. Un grupo inglés y dos alemanes han dirigido una carta al presidente del Parlament, Ernest Benach, en la que instan a la Cámara a que se muestre "más progresista que el resto de España" y prohíba definitivamente estos espectáculos.

El colectivo Fight Against Animal Cruelty in Europe (FAACE) fue el impulsor de la prohibición definitiva, en el año 2000, de una fiesta en Manganesa de la Polvorosa (Cáceres) en la que se arrojaba una cabra viva desde lo alto del campanario. Ahora esta entidad quiere lo mismo para los bous embolats, toros con fuego en las astas, y los bous capllaçats, atados con sogas en los cuernos. Esta organización y las alemanas Initiative Anti-Corrida (IAC) y Animal 2000 reclaman a Benach que el Parlament "prohíba rotundamente estos espectáculos" y que Cataluña siga en esta línea y prohíba también las corridas de toros.

De momento, la Generalitat continúa autorizando estos espectáculos, pese a que los defensores de los animales están dispuestos a llevar el caso a los tribunales por considerar que se está vulnerando "escandalosamente" la ley catalana de protección de los animales de 2003. Así lo cree el presidente de la Asociación para la Protección y el Bienestar de los Animales (ANPBA), Alfonso Chillerón.

La ley permite los espectáculos de raíz tradicional con toros en los que el animal no sufre ni muere, aunque prohíbe infligirles cualquier daño físico o psicológico. "Los bous embolats y los capllaçats comportan intrínsecamente el maltrato. Es imposible que cumplan con la ley", señala Chillerón, colaborador también de FAACE. El colectivo británico ha comenzado una campaña en Inglaterra de recogida de firmas para pedir la prohibición de estos espectáculos.

En las comarcas del Ebro, los defensores han criticado a los detractores de los bous por no ser del territorio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de julio de 2005