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Una cena con el imputado Fabra

Camps recibe duras críticas por asistir a una velada con el dirigente del PP de Castellón

El presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, del PP, acudió la noche del pasado viernes a una cena con el presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, del mismo partido, que se celebró en la casa de veraneo de éste, en Les Platgetes de Bellver, en Oropesa. Nada extraño entre dos dirigentes del PP valenciano, si no fuera porque Fabra está siendo investigado por la posible comisión de uno o varios delitos contra la Administración pública y otro por presunto fraude fiscal.

Unos ingredientes no muy ligeros para confeccionar el menú de una velada cuya digestión política duró todo el fin de semana. La oposición ha criticado virulentamente la nueva demostración de apoyo del presidente valenciano a un imputado que, en su momento, fue pieza clave en el ascenso y consolidación de Camps al frente del partido y contra los seguidores del portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana. El mismo entorno de Fabra se encargó de airear la noticia de la cena a los medios de comunicación.

El socialista Pla acusa al presidente del Gobierno valenciano de dar soporte a "un defraudador"

Ayer, las reacciones continuaban. Camps optó primero por quitar hierro al asunto: "Yo no malinterpreto noticias ni cenas. Se trataba de una cena como tantas tengo". Luego explicó que tiene "capacidad y posibilidad" de reunirse con compañeros suyos de partido, a lo que añadió una suerte de trabalenguas: "Los que malinterpretan son los que malinterpretan, y eso es cuestión de los que malinterpretan".

El pasado viernes, Camps compartió mesa con Fabra y su esposa, acompañado por el vicepresidente y dos consejeros del Gobierno valenciano, además de otros cargos públicos. En consecuencia, el presidente se considera eximido de asistir el próximo viernes a una cena-homenaje a Fabra, convocada por particulares y colectivos y de la que el PP se ha querido desvincular. Dicen los organizadores que ya han vendido 1.500 tíquets para esta nueva velada, que, en cualquier caso, no se celebrará en el chalé de Fabra, en Oropesa.

En la casa de Les Platgetes cenaron también José María Aznar, siendo presidente del Gobierno, y su esposa, Ana Botella, con el hoy imputado presidente de la Diputación de Castellón, cuando la pareja veraneaba en el lugar. Pero de eso ya hace unos años.

El líder de los socialistas valencianos, Joan Ignasi Pla, se refirió ayer a la cena más reciente de Fabra y Camps. "Cenar con Fabra ha sido la irresponsabilidad mayor de un presidente de la Generalitat en los últimos años", afirmó. "Más allá de la presunción de inocencia y más allá del delito o no, lo cierto es que la Agencia Tributaria ha presentado una denuncia porque Fabra ha defraudado más de 25 millones de pesetas [150.000 euros]", cuando "todos los españoles estamos pagando la renta religiosamente". Pla cargó las tintas y acusó al presidente de la Generalitat de dar "soporte a un defraudador", al tiempo que calificó el encuentro de "impresentable".

La coordinadora de Esquerra Unida, Glòria Marcos, ya había dado el sábado su interpretación de la cena: "[Fabra] está pasando el platillo a todos los que le deben favores políticos". Además, criticó que Camps haya "unido su futuro político con el de Fabra".

Desde el PP valenciano, el vicesecretario regional, Ricardo Costa, tachó de "humillante" que el PSPV "atente contra la presunción de inocencia" y destruya sin pudor "los límites democráticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de julio de 2005