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Un avión para salvar náufragos

La estrella del dispositivo de seguridad previsto en el Plan Canarias es el avión CN-235-300, fabricado por la firma española CASA-EADS. Se trata de una aeronave de última generación, similar a las que usan los guardacostas de EE UU. Sus especiales características le permiten compatibilizar las labores de vigilancia con las de salvamento.

El aparato, cuya entrada en funcionamiento puede producirse este mismo año, tiene 10 horas de autonomía, puede alcanzar los 245 nudos (450 kilómetros por hora) y posee una batería de radares, sensores y cámaras que le permiten detectar náufragos día y noche, incluso en condiciones de mar agitada. La popa está equipada con una rampa para lanzar los botes salvavidas que lleva en la panza.

El avión, que además de la inmigración controlará el tráfico marítimo y la contaminación de las aguas, remitirá por satélite la información a un centro de control, que pondrá en marcha los demás medios de salvamento marítimo: helicópteros, lanchas rápidas y un buque de Salvamar.

Los nuevos medios de control en las aguas de responsabilidad de salvamento de España provocarán, previsiblemente, un mayor número de inmigrantes interceptados. De ahí que el Plan Canarias destine 900.000 euros a la construcción de un centro de internamiento de Extranjeros (CIE) en Arrecife de Lanzarote y otros 300.000 euros a la reforma del centro ya existente en Fuerteventura.

No obstante, la partida mayor de la memoria económica del documento es la destinada a los vuelos de repatriación de los extranjeros interceptados: 30 millones de euros en el trienio 2005- 2007: lo que supone una media anual de 10 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de julio de 2005