"Pedimos el agua que sobra"

Los agricultores de Murcia defienden que hay que salvar de la sequía "el regadío más productivo de España"

En la huerta de Murcia hay clases: los propietarios que utilizan agua del Segura, unas 80.000 personas que trabajan unas 60.000 hectáreas, y los 70.000 regantes del Acueducto Tajo-Segura, que explotan unas 140.000 hectáreas muy productivas desde que en 1979 llegó el agua del Tajo.

Joaquín Caballero tiene 40 tahúllas que producen melocotones, albaricoques y nectarinas regadas con agua del trasvase: "Nuestra única salvación es que el Gobierno envíe 120 hectómetros de agua del Tajo". Caballero pide solidaridad a los agricultores de Castilla-La Mancha: "Somos propietarios de unos terrenos 10 veces más productivos que cualquier regadío de España y hemos invertido mucho dinero con ayuda del Gobierno para instalar riego por goteo. Si Zapatero no nos da el agua, significaría que hemos malgastado nuestro dinero y el del Estado".

Algunos regantes mezclan aguas de riego y fecales para completar el riego

Los regadíos que nacieron con el trasvase han logrado parar la sangría de la emigración. Los melocotones que aquí se producen no tienen competidores en España. Los agricultores temen perder con la sequía los frutales, y afirman que tardarían más de 10 años en recuperarse.

Este regante pide también que se construyan las infraestructuras hídricas que necesitan los manchegos: "El agua que pedimos no les perjudica, porque ellos no la van a utilizar".

En Beniel, un pueblo de Murcia, tienen derecho a regar con el agua del Segura, pero en realidad, y en el mejor de los casos, riegan con agua de la depuradora de Murcia. El procurador del azarbe del segundo tercio de Beniel, David Fernández, explica: "El agua que hay en los embalses es insuficiente y nos vemos obligados a mezclarla con las aguas fecales de nuestras casas". Fernández tiene un terreno de poco más de 1.000 metros cuadrados y no quiere pensar en una posible inspección de Sanidad.

Francisco Esquiva, también procurador del azarbe, no tiene derecho al agua del trasvase, pero apoya al resto de agricultores en su demanda de 120 hectómetros de trasvase para salvar los árboles: "No tenemos la culpa de que en Castilla-La Mancha haga frío en octubre y aquí no, y que podamos sacar cuatro cosechas al año. Cada región tiene un clima y tenemos que adaptarnos".

Sobre las críticas de que los agricultores murcianos no utilizan bien el agua, Esquiva afirma: "Procedemos de una cultura del agua heredada de los moriscos, que nos enseñaron a utilizar hasta la última gota". Y explica entre los limoneros: "Mira cualquier acequia: sólo hay barro. Los desagües están anegados y no dejan pasar el poco agua que nos llega".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0029, 29 de junio de 2005.

Lo más visto en...

Top 50