Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Nuevos detalles de corrupción salpican al partido de Lula en Brasil

Río de Janeiro

El presidente del Partido del Trabajo de Brasil (PTB), Roberto Jefferson, reveló ayer, en una entrevista con el diario Folha de São Paulo, detalles de la supuesta trama de corrupción en la compra de diputados de las formaciones aliadas del Partido del Trabajo (PT) de Luiz Inácio Lula da Silva. Asegura que ese trasiego afectó al Partido Popular del presidente de la Cámara, Severino Cavalcanti, y al Partido Liberal del vicepresidente, el empresario José Alencar. El dinero, asegura, llegaba a Brasilia en maletas que distribuía Delubio Soares, el tesorero del PT.

Jefferson, que el martes tiene previsto comparecer ante el Parlamento, carece, según asegura en el diario, de pruebas escritas o cintas grabadas, pues él, dice, no es policía secreto. Sólo cuenta "lo que ha vivido, desde dentro, en estos dos años en el Gobierno de Lula" y explica que el 90% de las conversaciones para esta trama de compra de votos de los diputados "tenían lugar en una sala del palacio de la presidencia reservada a Silvio Pereira", el secretario del PT.

Jefferson intenta con esta revelación demostrar el connubio, dentro de la misma presidencia de la República, a dos pasos del despacho de Lula, entre el Gobierno y el PT. Según él, el dinero, alrededor de 10.000 euros para cada diputado comprado, provenía de empresas privadas amigas del PT y de la corrupción de las estatales.

Los presidentes de los partidos acusados de presunta corrupción declararon ayer que lo que el líder del PTB pretende es desviar la atención sobre las acusaciones de corrupción que pesan sobre él y su partido (en la empresa pública de Correos), y que es inútil que "el acusado se convierta ahora en acusador".

Los analistas subrayan la clara intención de Jefferson de salvar la figura de Lula en el escándalo. En la entrevista publicada, el líder del PTB insiste en que él informó al presidente y que desde ese momento, según le consta, cesaron todas las compras de diputados. Ésa es, según Jefferson, la razón por la que el Ejecutivo no ha conseguido después aprobar casi nada en el Parlamento, donde los partidos aliados se demuestran cada día más díscolos con un Gobierno al que habían prometido apoyo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de junio de 2005