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Marruecos expulsa del Sáhara a una delegación de concejales madrileños

El grupo incluía a defensores de derechos humanos y simpatizantes del Frente Polisario

Nadie pudo desembarcar del avión de la compañía Binter que, procedente de Las Palmas, aterrizó ayer a las 11.10 (13.10, hora peninsular española) en El Aaiún. Minutos después quedó claro que las autoridades marroquíes prohibían la entrada en la capital del Sáhara Occidental de una delegación de 11 personas compuesta por políticos madrileños, defensores de los derechos humanos y responsables de asociaciones simpatizantes con el Frente Polisario.

Por megafonía, la tripulación pidió a los pasajeros que permaneciesen sentados y rogó a José Sánchez Luque, concejal socialista de Fuenlabrada (Madrid), que se identificara poco después de aterrizar. Cuando lo hizo, un policía de paisano le indicó que ningún miembro de la delegación podría desembarcar.

Del grupo, que regresó a Las Palmas en el mismo avión, formaban parte Inés Sabanés, concejala de Izquierda Unidad de Madrid; Montserrat Muñoz de Diego, alcaldesa de San Fernando de Henares (Madrid); los concejales socialistas de Torrejón de Ardoz y Fuenlabrada Valentín Gómez y José Sánchez Luque, respectivamente, y representantes de la Liga Española de Derechos Humanos y de asociaciones de amistad con el pueblo saharaui.

"Estoy indignada, esto es inaudito", repetía Montserrat Muñoz en el pasillo del avión al enterarse de la prohibición, mientras que Inés Sabanés afirmaba que lo sucedido "demuestra la poca voluntad del Gobierno marroquí de entablar un diálogo". "Es un atropello más del que deberá responder el Gobierno español", añadía, mientras otros pasajeros se quejaban del calor que hacía en el interior de la aeronave, de la que no podían salir.

El objetivo de la visita, de tres días de duración, era recabar información sobre las manifestaciones de la semana pasada, en las que jóvenes saharauis quemaron banderas marroquíes y enarbolaron la del Polisario. Además de entrevistarse con defensores de los derechos humanos, habían pedido citas al wali (gobernador) de El Aaiún y a la Minurso (contingente de Naciones Unidas).

Para evitar que se les colase en el aeropuerto de El Aaiún algún miembro de la delegación, las autoridades marroquíes retuvieron en el avión a todos los pasajeros con nacionalidad española. Arriba, en la escalerilla de la aeronave, policías de paisano comprobaban los pasaportes de aquellos españoles que aseguraban no pertenecer al grupo. Dejaron bajar a un periodista de la cadena SER, pero no a un colaborador de Reuters.

"Informamos al Ministerio de Asuntos Exteriores español y a la Embajada de Marruecos en Madrid de nuestro proyecto de visita y no pusieron pegas", comentó Félix Morgado, coordinador de la frustrada visita a la ex colonia y presidente de la Federación de Instituciones Solidarias con el Pueblo Saharaui. "Aunque", reconoce, "los marroquíes nos señalaron que había entre nosotros miembros de asociaciones sectarias".

Una periodista de la publicación vasca Berria, María Cristina Berasain, fue expulsada el viernes de El Aaiún por haber efectuado "falsas declaraciones" a la policía del aeropuerto. Berasain les indicó, según una nota difundida por la agencia de prensa oficial marroquí (MAP), que era farmacéutica y que su intención era hacer turismo.

Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores indicaron que ese departamento lamentó la prohibición de que bajaran a tierra los pasajeros españoles del vuelo de Binter y que realizaron "intensas gestiones" para que la delegación de políticos fuera recibida en el consulado marroquí en Las Palmas para explicar los motivos del viaje y recibir autorización para realizar su visita a El Aaiún.

El grupo español que llegó ayer es el primero de varias delegaciones que tienen intención de viajar a El Aaiún en las próximas semanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2005