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Bernd y Hilla Becher documentan 130 tipologías de edificios industriales

"Estas construcciones tienen alma, personalidad", declaran los fotógrafos

Los fotógrafos alemanes Bernd Becher (Siegen, 1931) y Hilla Becher (Potsdam, 1934) presentaron ayer la mayor retrospectiva de su trabajo documental de edificios industriales, en las salas de la Fundación Telefónica, de Madrid (Gran Vía, 28, http://fundacion.telefonica.com, hasta el 7 de agosto). La selección contiene medio centenar de tipologías entre las 130 que han documentado desde que iniciaron el trabajo conjunto en 1959.

"Ya lo creo que estas construcciones tienen alma y memoria, personalidad. Los trabajadores de estos edificios se refieren a ellos con nombres de mujer, y ella es un alto horno", declara Hilla Becher, que junto a su marido Bernd, desde 1961, asisten con curiosidad a la presentación, dentro de PHotoEspaña 2005, de una retrospectiva de 40 años de su trabajo, que se acaba de montar en el Centro Pompidou de París.

Los Becher forman parte de la historia de la fotografía contemporánea, maestros de la documentación de "nueva objetividad" que desde los años ochenta difunde una generación de artistas como Candida Höfer, Tomas Ruff, Andreas Gursky y Thomas Struth, cuyas imágenes de grandes formatos se han visto con frecuencia en España en exposiciones individuales y colectivas. El IVAM montó una muestra de las naves industriales, y la Fundación Telefónica tiene cinco piezas en su colección de fotografía.

La retrospectiva ha contado con la colaboración de los Becher, que han revisado sus archivos de pruebas fotográficas y negativos para realizar una documentación sistemática de las distintas tipologías de los edificios y objetos industriales, como la empleada en el siglo XIX para describir vegetales y animales.

Con el título de Tipologías se han agrupado las series de reproducciones de idéntico formato de construcciones que han fotografiado en instalaciones industriales de Alemania, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Reino Unido y Estados Unidos. Los fotógrafos acudieron también al País Vasco en pleno desarrollo industrial, pero no les autorizaron a entrar en los altos hornos. "Casi siempre es complicado conseguir permisos para realizar nuestro trabajo. En España también había objetos muy interesantes, pero eran otros tiempos. Cuando empezamos a trabajar había una desconfianza desde la II Guerra Mundial sobre estos centros industriales, y las autoridades eran reacias a permitir recoger unas imágenes, ya que preferían enseñar las instalaciones nuevas que los objetos obsoletos".

La fotografía industrial de los Becher aparece en tipologías o grupos de reproducciones de idéntico tamaño que forman 46 paisajes o mosaicos industriales, en los que aparecen gasómetros, depósitos de agua, torres de refrigeración, altos hornos, silos de carbón y torres de refrigeración de coque, silos de cereal, caleras, castilletes de extracción, naves industriales, plantas de tratamiento, graveras y detalles de exteriores e interiores de fábricas.

"Es una manera de ver las cosas", declaró Maria Müller, comisaria de la exposición con Armin Zweite, al recordar la respuesta que dan los Becher sobre las intenciones y conceptos de su trabajo. "Cuando en el futuro veamos algunos depósitos de agua pensaremos en ellos". Müller indica que utilizan la fotografía como herramienta para sacar estos edificios industriales de su contexto e interpretarlos en un lenguaje objetivo. Llama la atención sobre la técnica, en blanco y negro, con el objeto en el centro de la imagen, sin movimiento a su alrededor y con largas exposiciones para recoger todos los detalles. En las composiciones hay trabajos de distintos años y lugares, "que es difícil distinguir".

El método y la elección

"El método es objetivo, pero la elección es subjetiva", afirmó Bernd Becher como síntesis de un trabajo precursor de una corriente documental objetiva de alumnos suyos en la Escuela de Bellas Artes de Düsseldorf. "En aquella época no había otro ejemplo, ya que no existían imágenes de este tipo. Muchos de estos edificios siguen en pie y en los años sesenta no sabíamos que iban a desaparecer en su mayoría", señala Hilla Becher. Los dos asisten a la retrospectiva tras el cansancio del viaje. En las tipologías industriales no aparecen las centrales nucleares "porque estamos en contra y no las aceptamos", afirma Hilla Becher. Aunque les gustaría fotografiar las refinerías de petróleo en las imágenes aparecen todas las variantes de los edificios de la industria pesada. El catálogo, que reproduce 130 mosaicos, de nueve o 15 fotos cada uno, es una versión abreviada de la edición alemana. Contiene un ensayo de Armin Zweite con las 10 ideas clave para seguir la propuesta de los Becher, quienes afirman que "si hay un estilo fotográfico capaz de sobrevivir ése será la fotografía objetiva". En un tiempo que se quería olvidar la realidad más inmediata, sin que se pudiera utilizar el documento, los fotógrafos quisieron volver a "las fuentes verdaderas de la fotografía, un medio muy rico para reflejar la realidad". Además del catálogo se ha publicado un número de la colección Conversaciones con fotógrafos, que coedita La Fábrica, empresa que organiza PHotoEspaña, y Fundación Telefónica, en la que figuran Klein, García-Alix, Madoz, Plossu y otros. Los dos fotógrafos charlan con Moritz Neumüller sobre la creación de una gramática visual, el medio fotográfico, su forma de trabajar, la enseñanza y anécdotas personales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de junio de 2005

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