Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

La apuesta por el cielo de la Politécnica

Aeronáutica despega el próximo curso en la Comunidad Valenciana con 75 plazas

"En 76 años de Ingeniería Aeronáutica en España sólo hay 4.922 titulados, en cambio en Industriales se gradúan alrededor de 3.000 anualmente", revela el director de la Escuela Politécnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos de Madrid, José Luis Montañés, quien aclara además que todos pertenecen a su escuela puesto que todavía no hay graduados por las otras tres universidades españolas que la tienen implantada desde hace poco: Sevilla, León y la Politécnica de Barcelona.

Con estos preliminares, la Politécnica de Valencia será el próximo curso la quinta universidad española que se lance a la conquista del cielo; la cuarta que pone en marcha la carrera superior (en León se estudia una de las cinco especialidades técnicas) y la primera que da el paso en la Comunidad Valenciana. Y el aéreo alumbramiento se fragua justo en el momento de mayores turbulencias académicas, con un sistema universitario sumido en el cambio más importante de su historia: la equiparación de títulos conforme al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), que ha despertado la indignación del sector ante el riesgo de la extinción de muchas de sus carreras.

En opinión de Montañés, que acudió a la Politécnica junto a sus homólogos españoles y responsables del colegio oficial para acabar de elaborar el Libro blanco sobre esta titulación que será remitido a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) para planificar el futuro de estos estudios para adaptarlos a Europa, la situación de monopolio obedece al desarrollo tardío de la industria aeronáutica española. La ocupación de los egresados constata esta situación: mientras que en 1987 sólo el 30% de los mismos trabajaba en el sector aeroespacial, a partir de esta fecha la cifra se duplica hasta el 60%. El directivo sitúa "el boom" en 1986, asociándolo al proyecto Eurofighter, un cazaborbardero europeo en el que España participó en un 13%. Casi dos décadas después prosigue la participación española (hasta 10%) en programas de tanto calado como el mayor avión comercial del mundo, el Airbus A-380. Con respecto a la titulación, Montañés explicó que cada año acceden en Madrid unos 300 alumnos y con un 7,5 de nota media de ingreso es la más alta de todas las ingenierías de la Universidad Politécnica de Madrid. Califica la carrera de "compleja" puesto que los alumnos tardan de media entre siete y ocho años en superar una titulación de cinco. En la decana de las aeronáuticas se imparten además las cincos especialidades técnicas.

A partir del curso próximo la Universidad Politécnica de Valencia ofertará 75 plazas de la Ingeniería Aeronáutica (375 créditos repartidos en cinco cursos) que se impartirán en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería del Diseño. Su director, Enrique Ballester, que coordina la titulación, hubiera deseado ofertar un máximo de 50 plazas para "asegurarse una nota alta, espero que de 8, para que se inscriban alumnos con un nivel de fracaso bajo". De momento señala que la carrera será impartida por cerca de una veintena de profesores procedentes de la universidad pero está previsto "fichar" a especialistas de otras universidades europeas. También espera dotarse de tecnologías específicas, como un túnel de viento aeronáutico, de 25 por 40 metros, para ensayar con prototipos de avión y otros transportes para los que la escuela buscaría financiación ya que calcula un coste de 6 millones de euros.

Para implantar la carrera la universidad hizo un estudio de la situación actual de la industria aeronáutica, unos datos que apuntan a una dinamización del sector. Como ejemplo está previsto que la flota europea se duplique en los próximos 20 años: de los 3.900 aviones en 2002 se pasará a unos 8.600 en 2022. También se prevé un crecimiento de las compañías aéreas a bajo precio, la reactivación de los proyectos militares y, en concreto, sólo en la industria aeronáutica española la facturación se ha duplicado en cinco años, mientras que el número de personas ocupadas ha crecido un 20%.

La última universidad donde se ha implantado la Ingeniería Aeronáutica es la Escuela Industrial de Terrassa. Las 70 plazas estrenadas este curso están al completo; la nota de corte también aquí es la más alta de la universidad, según revela el director de la Escuela, Jaume Gilbert.

Aeronáutica es una recién nacida con buena aceptación, en una escuela que celebra este curso su centenario y que no ha dudado rebautizarse como Escuela Técnica Superior de Ingenierías Industriales y Aeronáutica, fruto de los nuevos tiempos. "Al principio me costó convencer de implantar la carrera tanto a la universidad como a la Generalitat de Cataluña, ahora ambas consideran la aeronáutica un sector estratégico". De hecho, avanza que en Cataluña está prevista la creación de 35 pistas de aterrizaje en varias ciudades, lo que, según vaticina, generará empleo continuo en los titulados que se encargarán además de firmar los permisos de apertura de las pistas al mantenimiento de hangares, torres de control...

La apuesta por la aeronáutica de la Universidad Politécnica de Cataluña se completa con la ingeniería técnica, especialidad en Aeronavegación, cuya primera promoción se graduará este curso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de mayo de 2005