Defensa estudia enviar 500 soldados más a Afganistán para proteger las elecciones

La OTAN podría movilizar el batallón español de su fuerza de reacción si no hay voluntarios

El Ministerio de Defensa está estudiando duplicar los 500 militares que actualmente tiene en Afganistán con motivo de las elecciones legislativas previstas en dicho país para el próximo 18 de septiembre. La OTAN ha pedido a España el envío de un batallón de refuerzo después de que Holanda y Rumania hayan ofrecido dos de los tres necesarios para proteger el proceso electoral. Si no se presenta ningún voluntario, la OTAN podría movilizar su Fuerza de Respuesta Rápida (NRF), que en el segundo semestre de este año corresponde aportar precisamente a España.

España ya envió en otoño pasado a Afganistán un batallón de la Brigada Paracaidista, que permaneció dos meses en Mazar-i-Sharif, al norte del país, y apoyó, con notable éxito y sin ninguna baja, la celebración de las elecciones presidenciales del pasado 9 de octubre. Ahora se trata de repetir dicha experiencia con las elecciones de las que saldrá el primer Parlamento democrático de la historia afgana.

Las diferencias, sin embargo, son notables. Las legislativas son más complejas que las presidenciales, pues en ellas se dilucida el verdadero poder de los señores de la guerra. La situación, además, se ha deteriorado gravemente. Al menos 16 personas han muerto en la última semana en los disturbios provocados por las noticias sobre supuesta profanación del Corán en la cárcel de Guantánamo, que se han extendido por todo el país, incluida la provincia de Badghis, que a partir de agosto estará bajo responsabilidad española.

Traslado a Herat

España aceptó, en febrero pasado, trasladar su contingente, hasta ahora confinado en Kabul, al oeste del país, tomando el mando de la base de apoyo avanzado de Herat y del equipo provincial de reconstrucción de Badghis, en Qala-i-Naw.

Aunque el número máximo de efectivos se mantiene en 540, la nueva misión de las tropas españolas es mucho más arriesgada que la que desarrollaban desde 2002 en la capital afgana, limitada a funciones de apoyo logístico y sanitario y a trabajos de reconstrucción y desminado. "El riesgo es real", ha reconocido el ministro José Bono.

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A pesar de este esfuerzo, la OTAN ha sondeado la disponibilidad de España para incrementar su ya importante contribución con el envío de un batallón que aporte seguridad al proceso electoral. También otros países han recibido la misma demanda y dos de ellos, Holanda y Rumania, han contestado positivamente, según las fuentes consultadas, por lo que sólo faltaría un batallón para completar el dispositivo.

La diferencia es que, si no hay más voluntarios, la OTAN estaría tentada de movilizar su Fuerza de Reacción Rápida (NFR) y el turno, en el segundo semestre de este año, corresponde a España. Con un sombrero u otro, los soldados españoles acabarían en Afganistán.

Fuentes de la Alianza reconocen que la NFR fue concebida para atender a emergencias imprevistas, no a circunstancias conocidas con meses de antelación, como es el caso de las elecciones afganas, por lo que, movilizarla con este pretexto sería desnaturalizar su función y dejar a la OTAN sin capacidad de reacción ante una crisis sobrevenida. Pero también es verdad que España es el único país de la OTAN que no puede decir que no tiene un batallón preparado para empezar a desplegarse en cinco días y sostenerse durante un mes por sus propios medios, ya que se comprometió a ello.

España puede dar un paso al frente o esperar a que la OTAN movilice la NFR y reclamar el pago de algunos costes. Cabe una opción intermedia: enviar, bajo bandera española, el mismo batallón que estaba listo para la NFR, advirtiendo a la OTAN de que no podrá disponer de él si lo necesita. Italia ya utilizó esta fórmula en las presidenciales y envió a Afganistán su batallón de la NFR.

En el caso español, el componente terrestre de la NFR -formada, en conjunto, por casi 9.000 efectivos- se basa en la Brigada Ligera Aerotransportable (Brilat), con base en Figueirido (Pontevedra) y Siero (Asturias). Fuentes del Ejército reconocen que sería "muy difícil" enviar un batallón a Afganistán y mantener otro disponible para la OTAN, por lo que habrá que recurrir a la Brilat.

Mientras se toma esta decisión, prosigue el traslado del contingente español al oeste de Afganistán. El pasado día 8 se desplazaron a Herat los tres helicópteros desplegados en Kabul y el día 13 viajaron desde Zaragoza 180 militares del Ejército de Tierra y el Aire. Está previsto que el coronel español Guillermo Vayá tome mañana el mando del aeropuerto de Herat, que el próximo día 31 alcanzará su capacidad operativa inicial como base de apoyo avanzado (FSB) de la OTAN.

Soldados españoles el pasado día 12 en el aeropuerto de Zaragoza poco antes de embarcar con destino a Herat.
Soldados españoles el pasado día 12 en el aeropuerto de Zaragoza poco antes de embarcar con destino a Herat.EFE

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Sobre la firma

Miguel González

Responsable de la información sobre diplomacia y política de defensa, Casa del Rey y Vox en EL PAÍS. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en 1982. Trabajó también en El Noticiero Universal, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña. Experto en aprender.

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