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El Parlament da luz verde a la adopción de menores por parejas del mismo sexo

Aragón, Euskadi y Navarra ya tienen una legislación en el mismo sentido

Desde ayer, la legislación catalana está un poco más cerca de la realidad de las nuevas familias. El Parlament aprobó ayer un proyecto de ley que da luz verde a la adopción de menores por parejas del mismo sexo. La medida posibilita que los miembros de estas uniones de carácter estable puedan presentar de forma conjunta una solicitud de adopción y optar por un certificado de idoneidad, tal como hacen las parejas heterosexuales. En el resto de España, las comunidades autónomas de Euskadi, Aragón y Navarra ya reconocen esta posibilidad, que en Cataluña será efectiva antes de un mes.

El proyecto de ley, previsto en los Pactos del Tinell del Gobierno tripartito, contó con el apoyo del PSC, ERC e ICV, y fue rechazado por el PP y Unió Democràtica de Catalunya (UDC). Su socio en la federación CiU, Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), dio en cambio libertad de voto a sus integrantes, de los cuales más de la mitad apoyaron el cambio legislativo. Con esta medida, que será efectiva antes de un mes, en cuanto se publique en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya, se pretende dar protección a los menores cuyos tutores son homosexuales. Así, por vez primera se reconoce legalmente en Cataluña la figura de la familia homosexual, formada por dos padres o dos madres. Hasta ahora, dichos menores sólo eran considerados hijos de la persona que los había adoptado o únicamente de la madre o el padre biológico, sin considerar la situación de pareja estable homosexual.

En la presentación del proyecto, el consejero de Justicia, Josep Maria Vallès, argumentó que con la iniciativa se busca "proteger los derechos y los intereses de los niños adoptados" en el contexto de las "nuevas formas de familia o convivencia". Vallès señaló que el proyecto de ley no deja de ser el reconocimiento de una situación social y que supone "un paso adelante", ya que "extiende a los dos componentes de la pareja, y no sólo a uno de ellos, la obligación de proteger al niño". Así, con esta medida, el requisito de idoneidad para la adopción será extensible a las parejas homosexuales, y de esta forma se "acaba con las discriminaciones por razón de orientación sexual", algo que, recordó, es "inconstitucional".

Interés del menor

La nueva ley parte de la base de que lo mejor para el interés del menor no depende a priori de la orientación sexual de los solicitantes, sino de que éstos, sean hombres, mujeres o una pareja heterosexual, cumplan los requisitos de adopción.

La modificación del código sólo permitirá a los homosexuales adoptar en Cataluña, esto es, a las parejas residentes en esta comunidad que quieran acoger niños catalanes en situación de desamparo, de forma que las adopciones internacionales se regirán, como hasta ahora, por la legislación de los países de origen de los menores.

La tribuna de invitados del Parlament se llenó ayer de representantes de instituciones y familias afectadas que celebraron con júbilo la aprobación de la reforma. Pilar Pujol, presidenta de la Asociación de Familias Lesbianas y Gays, afirmó: "[La aprobación de la medida] es un paso muy importante porque finalmente los derechos de nuestros hijos quedan reconocidos". La asociación destacó que la iniciativa permitirá que el uso de los servicios de salud y educación por parte de los niños pueda ser decidido por los dos progenitores de forma indistinta. Asimismo se prevén los casos de separación, y si fallece un integrante de la pareja, se asegura la continuidad del núcleo familiar. Además, el menor podrá llevar los apellidos que le correspondan y no será necesario poner el nombre de una madre o padre inexistente en el libro de familia, y las parejas podrán acceder a bajas por maternidad y solicitar excedencias laborales.

Por su parte, la consejera de Bienestar y Familia, Anna Simó, subrayó que intuía que las primeras solicitudes que se van a presentar serán las referentes a las adopciones conjuntas de hijos biológicos. En el exterior del Parlament, una cincuentena de personas de diversos colectivos, entre ellos la asociación Familia a Familia, protestaron contra la nueva medida legislativa, informa Clara Blanchar. Los manifestantes portaban pancartas en las que se leía: "El niño tiene derecho a padre y madre" y "Maragall, basta de atacar a la familia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de abril de 2005