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Abraham Lacalle pinta al fresco seis escenas sobre la conciencia del artista

El artista Abraham Lacalle (Almería, 1962) ha realizado 50 metros cuadrados de pintura al fresco en el Espacio Uno del Museo Nacional Reina Sofía, de Madrid (Santa Isabel, 52, http://museoreinasofia.mcu.es, hasta el 8 de mayo). La intervención, titulada Un lugar donde nunca sucede nada, está formada por seis escenas o piezas que simulan cuadros y que narran "la conciencia del artista", según declaró ayer.

El trabajo de Lacalle -ha expuesto durante 15 años en la galería Fúcares y después en Marlborough- forma parte de un proyecto de Kevin Power, cuando era subdirector del museo, para presentar en ese espacio de experimentación la obra de artistas de los años ochenta y noventa. Después de Victoria Civera y Lacalle pasarán Montserrat Soto, Jordi Colomer, Curro González y Dora García, de una lista en la que ya no figuran Valldosera, Guzmán, Moraza y López Cuenca. Antes de realizar esta pieza, Abraham Lacalle estuvo tres meses en Italia para conocer la técnica de la pintura al fresco, que se incorpora al muro, al espacio y a la arquitectura del lugar.

En el Espacio Uno, el artista ha permanecido dos semanas para los preparativos (el muro se forma con dos capas de argamasa y cal muerta), los bocetos -que al final se incorporarán al catálogo en lugar de exponerlos- y la realización, en una sesión de cuatro horas para que se incorporen los pigmentos disueltos en agua mientras se fragua la superficie elegida. Tras la exposición al público, el lienzo de pared de 5 por 10 metros se destruye. Para Kevin Power, la pintura de Lacalle es una narración muy contemporánea, hecha de fragmentos de historias marcadas por el color.

El artista señala que ha querido incorporar "la pintura a la arquitectura de la manera menos retórica, con la destrucción de la obra como una consecuencia lógica del proyecto". "La pintura, considerada como un objeto de lujo e intercambio económico, aquí se convierte en algo efímero, por lo que puede cuestionar ciertos papeles de la pintura".

Tras una "reflexión previa intensa", Lacalle realiza un trabajo pictórico rápido, con elementos de algunas de sus series, como el cow-boy, junto a una bolsa de basura, peces, grillos, coches, robot. "El tema general es la conciencia del artista, entrar de forma irónica en el lugar donde uno pasa y donde queremos vivir".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de marzo de 2005