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El senador Cosidó retira sus descalificaciones hacia Peces-Barba

El representante del PP matiza que mantiene su críticas políticas

El PSOE pidió y obtuvo ayer una rectificación del senador del Partido Popular Ignacio Cosidó de sus afirmaciones sobre el alto comisionado para el Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces-Barba. Cosidó llegó a decir ante el pleno de la Cámara alta la semana pasada que este veterano político, uno de los siete ponentes de la Constitución y ex presidente del Congreso, debería ser denominado "comisionado para el diálogo y el amparo de los verdugos terroristas".

El portavoz del PSOE en el Senado, Joan Lerma, pidió ayer a Cosidó que retirara esas "palabras ofensivas" que "en nada favorecen a las posiciones del partido del señor Cosidó ni tampoco a esta Cámara, ni a la representación parlamentaria".

El senador popular dijo que "en ningún caso" su intención fue la de realizar una "descalificación personal" de Peces-Barba, sino una crítica política a su gestión. Por tanto, Cosidó anunció que no tenía "ningún inconveniente en retirar cuanto de crítica personal" hubo en su intervención, aunque insistió en que mantenía "en los mismos términos la crítica política a su actuación".

Los socialistas aceptaron las disculpas porque entienden que dentro de "crítica personal" está la afirmación del senador popular de que el ex presidente del Congreso es "amparador de los verdugos". Peces-Barba responsabilizó la semana pasada de las agresiones que pueda recibir en el futuro a quienes, como Cosidó, le descalifican e insultan.

La rectificación no eliminó la tensión por este asunto ayer en el Senado. Cosidó señaló que si él no tiene "inconveniente en pedir disculpas" también Alfredo Pérez Rubalcaba, portavoz del PSOE en el Congreso, debería "retirar las acusaciones y la amenaza de tomar medidas" políticas contra él. Pío García Escudero, portavoz del PP en la Cámara Alta, aseguró haber escuchado de boca de Rubalcaba la frase "vamos a ir a por él", en referencia a Cosidó. Pero el portavoz del PSOE en el Congreso, consultado ayer, negó haber pronunciado ese comentario y se remitió a la rueda de prensa del pasado jueves, en la que simplemente, según se publicó, anunció que se tomarían "medidas políticas" contra el senador popular -es decir, la exigencia de su dimisión- si no rectificaba.

Según García Escudero, "las disculpas, aceptadas por Joan Lerma, abren la puerta a que los que se excedieron" en su crítica a Cosidó, como Rubalcaba, también rectifiquen. García-Escudero defendió que Cosidó ha dado una "lección de responsabilidad e incluso de humildad política" porque "ha hecho algo que en política es excepcional, que es rectificar unas palabras que él en frío posteriormente ha considerado que no eran apropiadas". Además, reclamó que todos los políticos sean "tratados con el mismo rasero".

La tensión no amainó en el pleno. El senador del PP Ignacio Cosidó culminó su petición de excusas con esta frase: "Quiero condenar cualquier forma de violencia venga de donde venga y se dirija contra quien se dirija. En este sentido, me gustaría que ustedes [el PSOE] también tuvieran siempre esta misma actitud", agregó entre aplausos de sus compañeros.

Esto indignó al presidente de la Cámara, Javier Rojo, quien recordó en tono airado que el pasado día 9 todos los grupos del Senado dieron fe de que están en contra de la violencia. "Por tanto, nadie se puede arropar y plantear las cosas en términos que no son. Para que queden las cosas claras", concluyó entre aplausos del PSOE y amargas quejas en los escaños del PP.

La trifulca quedó cerrada con la intervención, de nuevo, de Joan Lerma, portavoz del PSOE, quien dijo que no compartía la intervención política de Ignacio Cosidó, pero agradecía la retirada de las palabras ofensivas para Peces-Barba.

Sólo después de esta aceptación, que implica modificar las actas oficiales para retirar de ellas los ataques personales contra el alto comisionado, pudo comenzar con normalidad la sesión de ayer en el Senado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de marzo de 2005