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Los obispos sitúan en educación al mismo prelado que en la anterior etapa socialista

Antonio Dorado, prelado de Málaga, sustituye a Cañizares en la comisión de enseñanza

"Mejor dialogar que enfrentarse", fue el lema con que, entre 1976 y 1999, trabajó la mayoría de los comisionados de la Conferencia Episcopal Española (CEE). Lo acuñó el cardenal Tarancón como guía de la Iglesia católica durante su complicada transición hacia la democracia. Entre los protagonistas de aquel proceder se encontraba el actual obispo de Málaga, Antonio Dorado Soto, de 73 años. Presidió la Comisión Episcopal de Enseñanza entre 1993 y 1999 y negoció, junto a los arzobispos Elías Yanes y José Delicado, el complicado estatus de la asignatura de religión en la escuela pública acordado con el Gobierno de Felipe González. Ayer, los obispos volvieron a elegir al obispo Dorado para el mismo cargo, en sustitución del conservador Antonio Cañizares.

La Conferencia Episcopal completó ayer la renovación de sus cargos, tras la inesperada elección del obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, como presidente del organismo. Junto a este prelado forman el nuevo comité ejecutivo del organismo el arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, como nuevo vicepresidente; el cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, y los arzobispos Lluís Martínez Sistach (Barcelona) y Carlos Osoro Sierra (Oviedo), además del secretario general y portavoz, el jesuita Juan Antonio Martínez Camino. Antonio María Rouco, que no logró la reelección para un tercer mandato en la presidencia al no superar la barrera de los dos tercios de los votos, es miembro nato de este ejecutivo por ser cardenal.

Las votaciones para renovar cargos concluyeron ayer con la elección de los presidentes de las comisiones y de las subcomisiones, que integran el comité permanente de la CEE. Los resultados no ofrecieron demasiadas sorpresas: algunos prelados, después de dos mandatos, no lograron superar, al igual que Rouco, la exigencia estatutaria de los dos tercios, pero fueron más tarde compensados con la dirección de otras comisiones. Es el caso del obispo de Sigüenza-Guadalajara, José Sánchez.

Secretario y portavoz de la Conferencia Episcopal entre 1993 y 1999, bajo la presidencia del arzobispo Yanes, José Sánchez presidió en los dos últimos trienios la Comisión de Medios de Comunicación y ayer fue elegido para el mismo cargo, pero al frente de la de Migraciones, una materia en la que es experto porque residió en Alemania como uno de los cientos de capellanes que atendieron a los más de tres millones de españoles que en los años sesenta del siglo pasado se vieron obligados a buscar trabajo en distintos países europeos. Para sustituir a Sánchez en Medios de Comunicación fue elegido ayer al prelado de Jerez de la Frontera, Juan del Río.

Si cupiera hablar de sorpresas dentro del complicado mecanismo de votación que rige en la Conferencia Episcopal, la realizada para formar la importante Comisión de Enseñanza y Catequesis ofreció ayer una novedad: el regreso a su presidencia del obispo de Málaga, Antonio Dorado Soto. Este veterano prelado, nacido en Urda, Toledo, en 1931, ya estuvo al frente de ese organismo entre 1993 y 1999, es decir, bajo la presidencia del arzobispo de Zaragoza, Elías Yanes, y ahora sustituye al arzobispo Antonio Cañizares, el nuevo vicepresidente de la CEE.

En aquellos seis años de mandato -dos trienios sucesivos-, Dorado negoció con Yanes ante los gobiernos de Felipe González y el primer Ejecutivo de José María Aznar acuerdos que aún siguen vigentes y que tuvieron importantes consecuencias, algunas de ellas declinadas más tarde por el Tribunal Supremo. Dorado y Yanes, además, arrancaron al entonces ministro de Educación con el PP y actual líder de este partido, Mariano Rajoy, el ventajoso -para los obispos- estatus laboral de los docentes de catolicismo, que desde 1998 son contratados y pagados por el Estado, manteniendo los obispos la prerrogativa de seleccionarlos para cada curso escolar.

Presidencia de comisiones

La presidencia de una comisión acarrea la pertenencia al Comité Permanente de la CEE, de forma que, además de Dorado, forman parte de ese órgano otros 13 prelados: el arzobispo de Santiago, Julián Barrio (comisión de Apostolado Seglar); el obispo de Santander, José Vilaplana (Clero); Eugenio Romero Pose, auxiliar de Madrid (Doctrina de la Fe); Julián López Martín, obispo de León (Liturgia); Ramón del Hoyo, obispo de Cuenca (Misiones y Cooperación entre las Iglesias); Jesús E. Catalá Ibáñez, obispo de Alcalá de Henares (Pastoral); José Omella Omella, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño (Pastoral Social); Juan José Asenjo, obispo de Córdoba (Patrimonio Cultural); Adolfo González Montes, obispo de Almería (Relaciones Interconfesionales); Joan Enric Vives Sicilia, de Urgell (Seminarios y Universidades), y Jesús Sanz Montes, de Huesca y de Jaca (Vida Consagrada). El obispo Juan Antonio Reig Plá, de Segorbe-Castellón, se mantiene en la presidencia de la subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida. Javier Salinas Viñals (Tortosa) y Agustín Cortés (obispo de Sant Feliu de Llobregat) presiden las subcomisiones de Catequesis y de Universidades, respectivamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de marzo de 2005