La banda ancha llegará a todos los pueblos de Extremadura en dos años

Extremadura, que a lo largo de su historia ha visto pasar de largo las diferentes revoluciones industriales, no quiere perder el tren de la sociedad de la información y en la primavera del 2006 se convertirá en la primera comunidad autónoma española en la que todos los pueblos tendrán acceso a la banda ancha a través del servicio de ADSL.

El presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, y el presidente de Telefónica, César Alierta, han firmado en Mérida un convenio por el que 257 municipios de la región se incorporarán en los dos próximos años a la banda ancha, con una inversión de 30 millones de euros. Telefónica aportará 20, y la Junta, otros 10.

"Extremadura contará con un servicio de banda ancha que nos mete de lleno en la sociedad del conocimiento, que es el desarrollo tecnológico del futuro", dijo con evidente grado de satisfacción el presidente Rodríguez Ibarra. La firma del convenio se produjo apenas 24 horas después de que tomara posesión el primer consejero extremeño de Desarrollo Tecnológico, Luis Millán Vázquez de Miguel, en lo que es otra apuesta decidida del gobierno de Rodríguez Ibarra por la Sociedad de la Información al crear un departamento específico para la investigación y el desarrollo tecnológico.

Más información
Jazztel multiplicará por ocho la velocidad de su ADSL en junio
Más del 80% de la banda ancha corresponde a zonas urbanas
España se acerca a los 4 millones de conexiones de banda ancha

El dirigente socialista dejó claro que entre el ayer y el hoy de Extremadura hay un gran trecho: "No queremos perder otra oportunidad como las que se perdieron en revoluciones anteriores, a las que Extremadura llegó con 100 o 150 años de retraso".

La implantación del sistema de banda ancha ADSL en todo el territorio extremeño supondrá una inversión de 30 millones de euros.

Conoce en profundidad todas las caras de la moneda.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS