Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un camión bomba contra la Embajada de Jordania en Bagdad mata a siete miembros de una familia

Siete cadáveres, todos ellos pertenecientes a una misma familia, aparecieron ayer entre los escombros de su casa tras un ataque fallido con camión bomba contra la Embajada de Jordania en Bagdad, que causó la muerte de nueve personas. El atentado tuvo lugar en la zona de Al Mansur, donde se ubican numerosas embajadas. El conductor del camión trató de llegar hasta la legación diplomática jordana, pero el vehículo hizo explosión al chocar contra una barrera de hormigón instalada como medida de seguridad.

El edificio, que sustituyó a la Embajada jordana destruida por un atentado el año pasado, no sufrió daños, pero una casa situada enfrente se vino abajo. "Soy la única que queda", declaró una mujer que se enteró de la desaparición de sus familiares al llegar al lugar del atentado.

Mientras los soldados de EE UU y la acosada minoría cristiana de Irak celebraban la Navidad, la presión de los insurgentes sobre las fuerzas norteamericanas e iraquíes no cesaba. Al sur de la capital, en la carretera que une las ciudades santas de Nayaf y Kerbala, cinco personas, todas ellas civiles, perdieron la vida como consecuencia del estallido de un coche bomba, al parecer dirigido contra un convoy del Ejército estadounidense. En Mosul, un convoy de la Guardia Nacional iraquí cayó en una emboscada; en las afueras de Bagdad, un catedrático de Medicina fue asesinado mientras conducía su automóvil, y en Turquía se vivía de nuevo el drama del secuestro de uno de sus ciudadanos, al difundirse por televisión imágenes de un conocido magnate naviero por el que sus captores piden 25 millones de dólares.

"Sería un gran estímulo psicológico para ellos matar a uno de nosotros durante la Navidad", dijo el coronel Ron Johnson, jefe de una unidad de marines destinada al sur de Bagdad. Precisamente los marines anunciaron ayer la detención en Ramadi de dos líderes de un grupo rebelde vinculado a Abu Musab al Zarqaui, al que EE UU considera jefe de Al Qaeda en Irak. En la misma ciudad del llamado triángulo suní, un grupo de hombres armados asaltó el viernes el Ayuntamiento y la comisaría principal, y después voló por los aires ambos edificios, según señalaron fuentes de los marines desplegados en la localidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de diciembre de 2004