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El Reino Unido prepara una conferencia de paz en Londres sobre Oriente Próximo

Blair afirma que el mundo tiene "una oportunidad única" para afrontar el problema palestino

El Gobierno británico prepara la convocatoria de una conferencia de paz en Londres a finales de enero -tras las elecciones palestinas previstas para el día 9 de ese mes- o febrero para afrontar el problema de Oriente Próximo, según el diario The Telegraph. El primer ministro, Tony Blair, ha hecho de la búsqueda de una solución al conflicto israelo-palestino uno de los ejes de su política exterior y tiene intención de visitar la zona en las próximas semanas. Blair declaró ayer, refiriéndose a la cuestión palestina, que el "próximo periodo es absolutamente crucial" y que hay que aprovechar la oportunidad.

No obstante, un portavoz del primer ministro puntualizó que "hablar de conferencia es prematuro ahora mismo porque todavía no se ha decidido ni se ha acordado nada". Blair y el presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf, afirmaron tras reunirse en Downing Street que el mundo afronta "una oportunidad única" para afrontar los problemas políticos que provocan el terrorismo.

La celebración de una conferencia para buscar una solución al problema palestino es una de las prioridades de Blair tanto por razones de política exterior como interior. Casi ya en vísperas electorales, el primer ministro necesita que los británicos, y en particular la izquierda del laborismo, vean que su alianza con George W. Bush tiene también ese componente político. Sin embargo, la convocatoria de una conferencia de paz suscita reticencias en Estados Unidos y desconfianza en Israel. El presidente Bush no quiso darle a Blair su apoyo total al respecto en su reciente encuentro en Washington, a mediados de noviembre, pero tampoco cerró las puertas.

Un portavoz de Blair quiso ayer diluir el anuncio del The Telegraph. "El primer ministro y George W. Bush dijeron juntos en Washington que están dispuestos a celebrar una conferencia que sea útil, pero que no tiene sentido celebrar una conferencia porque sí", dijo el portavoz. "Ahora estamos concentrados en las elecciones palestinas, en ayudar a los palestinos a celebrar las elecciones, y el siguiente paso, obviamente, es ayudar a las partes a preparar el terreno para la retirada israelí de Gaza", que debería estar completada a final del próximo año. "Estamos encantados de celebrar una conferencia o un encuentro cuando sea útil, pero dejemos que las cosas sigan su curso", añadió.

El ministro de Asuntos Exteriores, Jack Straw, visitó recientemente Israel y los territorios ocupados para calibrar el papel que puede jugar el Reino Unido a favor de la paz. El primer ministro Blair tiene intención de viajar también a la zona próximamente.

Condiciones israelíes

Un alto funcionario israelí citado por la agencia Reuters señaló que el primer ministro, Ariel Sharon, podría aceptar la presencia de Israel en una reunión de esa envergadura si el candidato moderado palestino, Mahmud Abbas, se impone en las elecciones presidenciales y si la conferencia no deriva en compromisos. "No tendríamos objeciones a la conferencia en la medida en que ésta no sea una maniobra para difundir propaganda antiisraelí, si no nos supone ataduras y si no es decisoria en ningún asunto", declaró.

Tony Blair, que recibió ayer en su residencia de Downing Street al presidente paquistaní, Pervez Musharraf, de visita oficial en Londres, hizo hincapié en que tanto él como Bush y Musharraf están "todos de acuerdo en la importancia de intentar resolver la cuestión palestina". "Eso es algo para lo que tenemos que sentarnos y trabajar en las próximas semanas. Pero lo que es seguro es que éste es el momento de intentar aprovechar las oportunidades", dijo. "Existe la posibilidad de abrir las puertas al cambio. Quiero enfatizar que el próximo periodo es absolutamente crucial. Si no aprovechamos esta oportunidad ahora, quizás no vuelva a presentarse", añadió.

Musharraf, por su parte, destacó que "la guerra al terrorismo tiene dos dimensiones". "La primera, la más inmediata, es enfrentarse al terrorismo militarmente. Y eso es lo que estamos haciendo. Nosotros, los paquistaníes, formamos parte de una coalición y creo que es lo adecuado en el contexto inmediato". "Pero hay también una dimensión estratégica a largo plazo", añadió. "Y eso es enfrentarse al núcleo de lo que crea el terrorismo, lo que crea la militancia extremista. Eso exige resolver las disputas políticas. Y hay absoluto acuerdo con el primer ministro sobre eso. Sé que está absolutamente resuelto a atacar al corazón del problema, a solucionar las disputas políticas. Y creo que estamos yendo hacia delante".

"Están también, por supuesto, las cuestiones socioeconómicas, los problemas de analfabetismo y pobreza. Estoy seguro de que la situación en el mundo ahora es la adecuada para la solución de esas disputas atacando al corazón del problema, resolviendo los problemas socioeconómicos y enfrentándose al terrorismo por la fuerza. Creo que hay un absoluto consenso en torno a eso", concluyó el presidente paquistaní.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de diciembre de 2004