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Vicent presenta una edición de 'La Casa de Lúculo', de Julio Camba

"Después de leer La Casa de Lúculo, de Julio Camba, uno se reafirma en esta creencia: ninguna comida es indigesta, pesada y da acidez de estómago. Quienes dan acidez y resultan pesados e indigestos son ciertos comensales con los que uno, a veces, no tiene más remedio que compartir la mesa. Con gente agradable y optimista, que encara la vida con alegría, se puede comer garbanzos con chorizo y orejas de cerdo sin que su digestión te cree el más mínimo problema. Con toda seguridad la siesta será también placentera. En cambio, una tortilla con perejil y un arroz con leche de postre pueden reventarte el alma a media tarde si los has deglutido nervioso en un almuerzo de trabajo con ejecutivos encorbatados y dispépticos que, entre plato y plato, hablan de cotizaciones de Bolsa, de negocios rápidos y de la forma de hundir a la competencia".

Así de rotundo introduce Manuel Vicent al lector en la recuperación editorial del texto de Camba que en una edición de lujo presentó ayer en Madrid la Fundación Wellington. El volumen, de gran formato y 293 páginas, además del prólogo de Vicent, incluye un amplio y muy interesante álbum fotográfico de los casi 80 años que vivió Camba (1884-1962), uno de los más brillantes periodistas españoles de los dos primeros tercios del pasado siglo; el sabio, heterogéneo y divertido texto de La Casa de Lúculo o el arte de comer; un amplio perfil bio-bibliográfico de Pedro Ignacio López García sobre el escritor y periodista gallego y un anexo en el que se reproducen las portadas de todas las obras publicadas por Camba en España, la gran mayoría en Espasa-Calpe, lo que de paso permite recorrer varias décadas de diseño gráfico, y todo ello colmado de numerosas caricaturas y retratos del protagonista del libro e ilustraciones de Miguel Calatayud y Alejandro H. Azorín, realizadas para la presente edición.

Filosofía del gusto

"Con el mismo espíritu irónico con que Julio Camba había viajado por el mundo, se adentró en la gastronomía a través de La Casa de Lúculo o el arte de comer (Nueva fisiología del gusto), sin duda el mejor libro que en nuestro país se ha escrito sobre la materia", añade Vicent con similar rotundidad. "En este libro está toda la filosofía del gusto. Teorías sobre proteínas y calorías, cocinas nacionales y populares, técnicas culinarias, análisis pasados por el más fino paladar, desde la delicadeza del degustador hasta el afán del simple tripero, vinos brebajes, ensayos sobre la gula, normas del perfecto invitado, Julio Camba ha levantado con los aromas de perolas y fogones una columnata de humo de guisos que constituye la sustancia de la vida".

Pedro Ignacio López García, por su parte, define a Camba en dos pinceladas: "Era un poco vago, un poco sibarita, un poco bastante tacaño y otro poco bastante impertinente, pero como escritor de artículos resultó genial".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de diciembre de 2004