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EL DEBATE SOBRE LA ONU

Bush pide a Naciones Unidas resultados claros en lugar de "debates estériles"

Seguridad colectiva frente a debates estériles fue lo que el presidente de EE UU, George W. Bush, reclamó ayer de la ONU durante un discurso en Halifax (Canadá), donde se encontraba de visita oficial. Bush pidió una organización de naciones más relevante y eficaz frente a los retos del mundo. EE UU intentará actuar junto con sus aliados en la lucha antiterrorista, pero insistirá en "lograr resultados" por encima de "debates estériles" en la escena internacional, declaró Bush. El presidente aseguró que "EE UU siempre prefiere actuar con aliados a su lado", pero advirtió de que, "por el bien de la paz común, no sólo hay que seguir un proceso, sino lograr resultados". "Si se promete que habrá serias consecuencias, debe haberlas", recalcó Bush.

Cientos de personas se manifestaron ayer en Halifax contra la visita del presidente estadounidense. Varios miles lo hacían el día anterior ante el Parlamento de Ottawa, primera etapa en el viaje de Bush. Tres años después, Bush agradecía ayer en Halifax la ayuda prestada por Canadá durante el 11-S. Fue en esa ciudad donde más de 30.000 viajeros quedaron atrapados cuando las autoridades de EE UU cerrararon el espacio aéreo tras los ataques terroristas.

El presidente estadounidense defendió ayer firmemente su política en Irak en un país que no le apoyó en esa guerra y dejó claro que su objetivo era promover un cambio democrático en todo Oriente Próximo, desde "Damasco a Teherán". Bush viajó a Canadá acompañado por el todavía secretario de Estado, Colin Powell, y por su sucesora y actual consejera de seguridad, Condoleezza Rice.

Diferencias con Canadá

Durante sus primeros cuatro años en la Casa Blanca, Bush se negó a visitar Canadá, primero por sus diferencias con el anterior primer ministro, Jean Chrétien, y más tarde por la guerra de Irak. Ayer reafirmó la fortaleza de las relaciones entre los dos países vecinos y su sintonía con el actual mandatario canadiense, Paul Martin.

Mientras, desde The Wall Street Journal un senador norteamericano pedía ayer que abandonara el cargo el actual secretario general de esta organización. El presidente del subcomité de investigaciones del Congreso, que investiga el presunto fraude en el programa de la ONU Petróleo por Alimentos en Irak, escribía ayer: "Ha llegado la hora de que el secretario general de Naciones Unidas dimita".

Para el senador republicano por Minnesota Norm Coleman, las sanciones impuestas contra el régimen de Sadam Husein debían haber servido para debilitarlo, y el programa Petróleo por Alimentos, para paliar las consecuencias del embargo en la población iraquí. Pero en su opinión, no sucedió ni una cosa ni la otra. Durante el mandato de Annan, la ONU ha vivido "el mayor fraude" de su historia, asegura Coleman. Los documentos del Senado estadounidense aseguran que el régimen iraquí se apropió ilícitamente de 21.300 millones de dólares, antes y durante la vigencia del programa de la ONU.El mandato de Annan expira a finales de 2006. Las críticas contra el secretario general llegan en un año en el que se debe decidir la reforma de la ONU tras 60 años de existencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de diciembre de 2004