Entrevista:MARTA MAURÁS | Asesora del secretario general de la ONU

"En EE UU hay una especie de tiro al blanco contra Kofi Annan"

La figura del secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, se halla envuelta desde hace semanas en una cierta polémica, marcada por las acusaciones de corrupción y nepotismo. La directora de gabinete de la vicesecretaría de la organización internacional, la chilena Marta Maurás, califica las acusaciones de "campaña" y acusa a EE UU, el principal financiador de la ONU, de estar detrás de ella.

"No se da una descalificación general, pero es cierto que hay una campaña en EE UU contra la ONU y su secretario general, y que existe una especie de tiro al blanco contra Annan. Frente a estos intentos, todos los días hay ejemplos de que la ONU, pese a ser débil y estar mal financiada, funciona", afirma Maurás, que ayer impartió en Leioa (Vizcaya) la conferencia inaugural del master de Cooperación y Desarrollo de la Universidad del País Vasco.

Esta labor de desprestigio tiene su caldo de cultivo en una sociedad para la que, según advierte Maurás, lo que opine el resto del planeta es algo secundario. "El mundo no puede vivir de espaldas a Estados Unidos ni Estados Unidos puede darse el lujo de vivir de espaldas al resto de los países, pero esto es algo difícil de entender por el norteamericano medio", apunta. Esta realidad, añade, no sólo se refleja en lo ocurrido en Irak, una guerra que "probablemente" se podía haber evitado si se hubiera seguido el camino marcado por la ONU. También repercute en otras esferas de actuación intergubernamental. "Algunas actitudes de George W. Bush respecto a acuerdos internacionales son preocupantes. La ausencia, incluso la denuncia, del protocolo de Kioto, el no avanzar en la no proliferación [de armas nucleares], la renuncia a la Corte Penal Internacional..., son síntomas preocupantes", dice.

Sin embargo, pese al recelo, cuando no rechazo, de la Administración estadounidense hacia este tipo de organismos, la alta funcionaria considera que su presencia es imprescindible — "cualquier tipo de estructura internacional colectiva se desarma si no cuenta con Estados Unidos", advierte—, por lo que afirma que a todos los países les conviene acercar a Washington al seno de la ONU. "Ésta no es una tarea del secretario general, sino de todos los países de la comunidad internacional", precisa.

El esfuerzo de todos, Estados Unidos incluido, es lo que requiere la reforma que pretende acometer la organización para 2005, año de su 60º aniversario, y que debe permitir su adaptación a una realidad que poco tiene que ver con el escenario generado por la guerra fría.

"Existe una necesidad de una reforma real, pero depende de los Estados que ésta se lleve a cabo y que exista un proyecto fuerte y coherente que les sirva". Además de cambios en pro de un Consejo de Seguridad "más transparente, democrático y acorde a los nuevos tiempos", Maurás recalca la necesidad de que la aportación económica de los Gobiernos se incremente para ayudar en el logro de un alto y extendido grado de desarrollo humano y en la defensa de una paz y seguridad colectiva con una visión renovada.

Las recomendaciones que el jueves presentará el comité de sabios designado por Annan acerca de las modificaciones en la ONU representan, en su opinión, una oportunidad para abanderar una transformación que vaya más allá. "Hay que renovar los órganos de decisión internacionales, en particular el Consejo de Seguridad. Hay también una reforma que cumplir en la Asamblea General, en el Consejo Económico y Social. El Banco Mundial y el FMI necesitan democratizarse; es necesario un mayor diálogo con organismos regionales como la Organización de Estados Americanos, la Unión Africana, etcétera. En la arquitectura internacional hay bastante trabajo que hacer para adaptarla a esa nueva visión", concluye.

Marta Maurás.
Marta Maurás.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 29 de noviembre de 2004.

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