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Los alcaldes de Castelldefels y Gavà reclaman la prolongación de la tercera pista sobre La Ricarda

Los ayuntamientos exigen que los aviones dejen de sobrevolar zonas residenciales

Antoni Padilla, alcalde de Castelldefels y el de Gavà, Dídac Pestaña, propusieron ayer evaluar la posibilidad de alargar la tercera pista del aeropuerto 500 metros hacia el Llobregat para alejar del casco urbano de Castelldefels y del barrio de Gavà Mar el ruido de las operaciones de despegue y aterrizaje. Esta prolongación afectaría de lleno a una de las reservas naturales del delta, la laguna de La Ricarda, encajada en la cabecera norte de la pista, justo cuando la Generalitat acaba de anunciar la creación del Parque Natural del Delta, que incluye la preservación de este espacio.

La tercera pista entró en funcionamiento el 28 de septiembre y desde el 1 de noviembre ha aumentado el número máximo de vuelos por hora, pasando de 52 a 56. La paralización de la tercera pista, explicó ayer un portavoz de AENA, supondría anular esta medida. La sugerencia de los dos alcaldes, ambos socialistas, se ha hecho sin consultar con el alcalde de El Prat, Lluís Tejedor, que es de ICV.

"La prolongación de la tercera pista hacia el Llobregat reduciría las molestias que causa en la población, y en un ecosistema los humanos han de ser parte privilegiada", aseguró Padilla, que añadió: "Pedimos que se estudie el impacto ambiental que supondría esta obra, y que se tenga en cuenta tanto lo positivo como lo negativo".

La presión ejercida por los vecinos de Gavà Mar y Castelldefels, que han efectuado varias protestas por el aumento de los decibelios en sus cascos urbanos desde que se iniciaron las operaciones en la tercera pista, ha conseguido movilizar también a los representantes políticos, que se han unido para trasladar a la Comisión de Seguimiento Ambiental de las Obras de Ampliación del Aeropuerto, que se reúne el próximo lunes, la declaración conjunta en la que proponen la prolongación de la pista, que pasaría de los 2.500 metros actuales a los 3.100. "Entre Gavà y Castelldefels reunimos cerca del 100% de la población afectada por estas obras y, por lo tanto, tenemos mucho que decir y se ha de respetar lo que pedimos", aseguraba ayer el alcalde de Castelldefels.

Ambos alcaldes reconocen la necesidad de la ampliación del aeropuerto para que sea una infraestructura competitiva pero "sin ir en contra de la calidad de vida de los ciudadanos", aseguró Dídac Pestaña, quien sostiene que en la entrada en funcionamiento de la tercera pista se ha incumplido la Declaración de Impacto Ambiental, que incorporaba un Plan de Control y Gestión de las operaciones de aterrizaje y despegue. Los alcaldes han acordado requerir a los ministerios de Fomento y Medio Ambiente y al Departamento de Medio Ambiente que suspenda la utilización de la tercera pista hasta que se cumplan los requisitos de la declaración ambiental.

Los alcaldes proponen criterios alternativos en las maniobras de despegue y aterrizaje: en configuración oeste, despegues por la tercera pista con giro al mar evitando sobrevolar sus municipios, y aterrizajes por la pista principal; y en configuración este, es decir, cuando las condiciones meteorológicas son adversas, despegues por la tercera pista en dirección a la Zona Franca y aterrizajes por la principal. La declaración conjunta reclama que se revisen los valores máximos de impacto acústico del aeropuerto para adecuarlos a la directiva europea, que entrará en vigor en 2008 y que prevé valores máximos de 55 decibelios de día y 45 de noche.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de noviembre de 2004