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Los ecologistas reforestan parte del arrasado monte Abantos

Diversos colectivos ecologistas de la sierra de Madrid plantaron ayer 250 árboles y 3.000 bellotas de roble en las laderas del monte Abantos, cuya vegetación resultó parcialmente destruida en 1999 a causa de un incendio, según explicó ayer a Europa Press Francisco Felipe, uno de los promotores de esta iniciativa.

La reforestación ciudadana, en la que participaron alrededor de 300 personas, muchas de ellas niños, permitió la plantación de diferentes especies árboreas, entre las que se encontraban 150 robles, 30 saúcos y varias decenas de majuelos y espinos cervales.

De la misma forma, se plantaron especies protegidas en la región, como el manzano y el cerezo silvestre. Felipe destacó que con esta iniciativa, impulsada por la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA), el Entorno Escorial y el Foro Ciudadano Escurialense bajo el lema "Ayuda a recuperar nuestro monte", "se pretende contribuir a la educación ambiental de la ciudadanía y colaborar activamente a la recuperación del bosque autóctono en el monte Abantos con el arbolado que le es propio".

En su opinión, la repoblación, mayoritariamente realizada con bellotas del roble melojo, puede suponer "una experiencia piloto útil para la Administración con vistas a los planes oficiales de reforestación en la zona quemada" y aprovecharse para "sembrar el germen de una participación ciudadana en acciones ambientales positivas poco facilitada normalmente desde instituciones oficiales".

El área reforestada se sitúa en el ámbito conocido como solana del Barrancón, en la pista asfaltada que une el Tomillar con La Penosilla, contiguo al cordel del Valle y a la parte alta del prado de la Era.

La técnica de plantación con la que se realizó la reforestación no es agresiva, según los impulsores de la iniciativa, ya que los organizadores trataron de "respetar la cubierta vegetal existente" y procuraron "no interferir en las reforestaciones oficiales realizadas o en curso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de noviembre de 2004