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La Cámara de los Comunes prohíbe la caza del zorro tras medio siglo de intentos

El mundo rural británico prepara un movimiento de desobediencia civil contra el veto

Tras más de medio siglo de intentos frustrados, la Cámara de los Comunes aprobó ayer una ley que prohíbe la caza del zorro con perros en Inglaterra. El Gobierno laborista desafió al campo y a los Lores al forzar la aprobación con el voto en contra de la cámara alta, invocando una ley de 1911 que establece la supremacía de los Comunes sobre los Lores y que sólo se ha usado seis veces desde entonces. El mundo rural ha prometido desobedecer la prohibición y prepara movilizaciones contra su entrada en vigor en febrero de 2005, en vísperas de las elecciones generales.

Las trifulcas que se vivieron ayer en los pasillos de Westminster no eran más que el reflejo de las pasiones que la caza del zorro provoca en Inglaterra. La guerra entre partidarios y detractores de la prohibición deja en un lado a los Comunes, el laborismo, la mayoría urbana, los defensores del bienestar de los animales y, en general, lo que se podría denominar como progresismo. En el otro están los Lores, el Partido Conservador, la población rural, la aristocracia latifundista, los defensores de una Gran Bretaña tradicionalista y orgullosa de su pasado, pero también intelectuales que se inquietan por la dictadura del pensamiento mayoritario y que denuncian el desprecio de la ciudad al campo.

La guerra parlamentaria vivió ayer su última batalla. Primero, los Comunes rechazaron una última enmienda de los Lores en la que éstos proponían retrasar tres años la entrada en vigor de la ley. Los Lores respondieron con la llamada táctica kamizake: rechazar a su vez la enmienda de los Comunes de retrasar la entrada en vigor hasta julio de 2006.

Con esa última trifulca, la prohibición fue aprobada recurriendo a la llamada Ley del Parlamento, promulgada en 1911 y revisada en 1949 para establecer la supremacía de la electa Cámara de los Comunes frente a la designada Cámara de los Lores. La Alianza del Campo ha anunciado que llevará esa decisión a los tribunales por entender que la caza del zorro no es uno de los casos de emergencia contemplados en la ley. Esta alianza, que en 2002 concentró a más de 400.000 personas en Londres en contra de la propuesta de ley, ha advertido que la prohibición va a desencadenar un movimiento de desobediencia civil en el campo, y además, en vísperas de las elecciones. Ayer, decenas de manifestantes se concentraron ante el Parlamento en protesta por la prohibición. Semanas atrás se registraron incidentes de consideración ante Westminster y varios jóvenes llegaron a allanar la Cámara de los Comunes.

Pensadores como Roger Scruton, profesor de filosofía, agricultor y crítico feroz de la prohibición, cree que el desgarro que vive Inglaterra sobre este tema "tiene que ver en parte con el hecho de que, como otros países europeos, estamos viviendo un periodo de declive religioso, la gente ya no tiene un punto de referencia para sus sentimientos y éstos crecen sin control. Y cuando nos encontramos ante un hecho como éste, que no se basa en la razón pero es un conflicto de estilo de vida, esa falta de referencia se hace muy evidente y la gente deja escapar sus emociones de manera desbordada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de noviembre de 2004