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El Guggenheim redescubre los dibujos del Renacimiento italiano

El genio de Miguel Ángel es el eje de una exposición de 80 obras

Los ingentes fondos del Albertina de Viena han aportado las 80 obras que componen la exposición de dibujos renacentistas Miguel Ángel y su tiempo, que desde hoy hasta el 13 de febrero de 2005, se puede ver en el Museo Guggenheim Bilbao. La muestra pretende redescubrir "la confluencia del idealismo y la realidad en el renacimieno italiano", según su comisario, Klaus Albrecht Schröder, director del Albertina.

Las obras de Miguel Ángel se presentan en la exposición acompañadas de dibujos de Leonardo da Vinci y, sobre todo, de Rafael y sus discípulos, responsables de la difusión de los nuevos valores, que abarcan desde los primeros años del Renacimiento hasta el ocaso del manierismo en la segunda mitad del siglo XVI.

Los dibujos que se conservan de Miguel Ángel son escasos. Apenas se le pueden adjudicar medio centenar, que ascienden a 200 si se cuentan los bocetos arquitectónicos. Ello aumenta la importancia de los ocho dibujos de Miguel Ángel que constituyen el corazón de la exposición. Schröder destacó "la fuerza monumental" de sus dibujos, a pesar del pequeño formato de las obras, y los caminos que abrieron en la nueva representación de la figura humana, en especial en los desnudos masculinos. "Miguel Ángel fue el artista más efectivo en la confluencia entre el idealismo y la realidad que supuso el Renacimiento", explicó el comisario. "Sus obras redescubren la presencia del ser humano. Ningún otro pintor ha añadido nada nuevo a lo que en su día plasmó Miguel Ángel en un gran repertorio de figuras".

El Albertina cuenta con la colección de dibujos de grandes maestros más importante del mundo, unos fondos que arrancan en el siglo XIV y ya suman cerca de millón y medio de obras sobre papel. Entre ellas ha seleccionado su director las obras que componen Miguel Ángel y su tiempo, que ya ha sido presentada en el Museo Peggy Guggenheim de Venecia y en la propia sede del Albertina, en Viena.

La exposición comienza con los dibujos que plasman el "lenguaje corporal claro, sencillo y monumental" del autor de los frescos de la Capilla Sixtina. Schröder destacó "la fuerza innovadora" de los soldados desnudos que Miguel Ángel realizó para unos frescos destinados a un palacio florentino, cargados de "tensión, expresividad y movimiento".

Miguel Ángel y su tiempo pretende plasmar las "cosmogonías contrapuestas" de los tres maestros renacentistas: Miguel Ángel, Leonardo y Rafael. Al dramatismo de las figuras del primero se contrapone la capacidad de Leonardo para "sumar al realismo la emoción". Así lo muestra el boceto del rostro de san Pedro, dibujado para el fresco de La última cena. En la treintena de dibujos de Rafael, Schröder invita a descubrir la armonía y la gracia que se alejan del dramatismo de Miguel Ángel.

La muestra concluye con una serie de obras realizadas por los artistas que, tras el saqueo de Roma de 1527, difundieron el arte renacentista por otras regiones de Italia y Europa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de noviembre de 2004