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Expertos europeos tachan de "escándalo" las obras en la Cripta Güell

La restauración ha sido objeto de dos denuncias y un juez ha paralizado el trabajo

Arquitectos europeos expertos en la conservación del patrimonio cultural y profundos conocedores de la obra de Gaudí hicieron público ayer un informe demoledor contra la restauración llevada a cabo en la cripta de la Colonia Güell, cuyas obras se han parado esta semana por orden judicial. Después de visitar las actuaciones realizadas en la cripta, los expertos que asesoran al arzobispado de Barcelona en lo referente a la Colonia Güell califican de "escándalo" el trabajo y se muestran "estupefactos de que pueda ocurrir en Europa una destrucción y una desfiguración de tal magnitud".

Los técnicos admiten su consternación por los daños infligidos al que consideran "uno de los monumentos más importantes de la historia de la arquitectura". Por otro lado, los profesionales catalanes y entidades que en los últimos años han venido alertando con insistencia, pero sin éxito, del riesgo de tales actuaciones han recibido con alivio la noticia de la paralización por orden judicial de las obras en curso. Esta decisión judicial se debe a que hace escasas semanas se presentaron en los juzgados catalanes sendas denuncias por parte de la dirección general de Patrimonio Cultural de la Generalitat y de la comisión de la cripta que asesora al arzobispado.

La propiedad de la cripta corresponde en la actualidad a la Generalitat (44%); al Consejo Comarcal del Baix Llobregat (29%) y a la Diputación de Barcelona (25%). Las tres instituciones están representadas en el Consorcio de la Colonia Güell. Hace unos tres años, la Universidad de Barcelona era la propietaria mayoritaria de la cripta hasta que vendió su parte al Gobierno catalán. La Iglesia ostenta su uso a perpetuidad.

En la sede de la Cátedra Gaudí tuvo lugar ayer la conferencia de prensa a la que asistieron, entre otras personalidades de reconocido prestigio, la catedrática de conservación del patrimonio e historiadora de Arquitectura de la Universidad de Dortmund,Uta Hassler, quien afirmó: "Personalmente no entiendo cómo un objeto que presenta la sociedad catalana en el mundo se haya maltratado de tal modo". Hassler, que además es miembro del Comité de Seguimiento de los Monumentos Patrimonio de la Humanidad de Icomos, añadió: "Me conmueve que este edificio,uno de los más importantes y mejor conservados de Gaudí, haya podido resultar tan dañado".

En la misma línea se manifestó Rainer Graefe, arquitecto y catedrático del Instituto de Historia de la Arquitectura y de la Conservación del Patrimonio de la Universidad de Innsbruck, dedicado desde hace 20 años al estudio de la cripta de la Colonia Güell. Habló del concepto de protección del patrimonio equivocado que ha inspirado las reformas y alertó de que urge paralizar las obras pendientes porque, a su juicio, no hay duda de que "cada paso adelante en las mismas es un despropósito".

Entre los ejemplos explicados por Graefe para argumentar su posición citó "la brutalidad de la limpieza y la utilización de materiales abrasivos" de algunos elementos de la obra gaudiniana, los cuales, según dijo, se descartan desde hace años en cualquier restauración en Europa e ilustran "la no idoneidad de las personas que siguen al frente de la reforma". Pese a la gravedad de las acusaciones proferidas, nadie quiso entrar ayer a pedir la dimisión de ningún político ni de los técnicos responsables del desaguisado.

El interés de los miembros de la comisión asesora de la Colonia Güell del arzobispado de Barcelona se centró ayer en enumerar los elementos de esta joya de la arquitectura catalana que "ha sufrido daños, algunos irreparables, como consecuencia de la fatídica restauración que dio comienzo en 1999 y que tuvo su origen en unas simples goteras aparecidas en el tejado". Éstas dieron lugar a una serie de intervenciones a cargo del Servicio de Patrimonio Arquitectónico de la Diputación, que dirige Antonio González Moreno-Navarro.

El tono enérgico del informe se mantiene hasta en las conclusiones, en las que se hace constar sin rodeos uno de los interrogantes que planeó ayer en todo momento en la sede de la Cátedra Gaudí, en la avenida de Pedralbes: "Siendo la cripta un edificio protegido desde 1969, sorprende el descontrol en que han incurrido las diversas administraciones catalanas y municipales encargadas de su vigilancia y conservación, que las emplaza ante la opinión pública por este escándalo, por no haber estado a la altura de su responsabilidad en la defensa de unos valores artísticos de categoría universal".

Los miembros de la Comisión que asesora al arzobispado en lo referente a la Colonia Güell proponen celebrar unas jornadas de alcance internacional que estudien y profundicen en la búsqueda de soluciones para la conflictiva restauración de la cripta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de noviembre de 2004