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Equilibrio económico entre Moscú y Bruselas

El nuevo presidente de Ucrania, sea quien sea, tendrá que contar con las realidades de su país, situado entre Rusia y la Unión Europea, y, como hicieron sus predecesores, Leonid Kravchuk y Leonid Kuchma, deberá integrar en su gestión estas dos dimensiones geográficas, que son también culturales, económicas y políticas. La cuestión es cómo y con qué combinaciones y equilibrios. Ucrania se encuentra simultáneamente en los albores de una integración económica con Rusia y en la sala de espera sin puerta que la UE ha destinado a los "nuevos vecinos". Las elecciones son ricas en aspectos simbólicos.

En juego está el modelo de reintegración postsoviética de Vladímir Putin, que algunos califican de "neoimperialismo ruso" y que abarca además a Bielorrusia y Kazajistán, pero que quedaría cojo sin la presencia de Kiev. El documento marco del llamado Espacio Económico Único (EEU) ha sido ratificado por el Parlamento ucranio, aunque Rusia y sus tres socios pugnan aún por los mecanismos de funcionamiento.

Con Víctor Yúshenko, es probable que el proyecto de reintegración sea frenado para evitar pasos irreversibles que podrían bloquear el avance de Kiev hacia Europa. Yúshenko ha anunciado que dará a conocer una estrategia proeuropea renovada. "La clave para el ingreso en la UE no está en Bruselas, sino en la misma Ucrania, y es normal que la UE no quisiera tener como socio un Gobierno delictivo, un país donde hay una economía negra, donde no funcionan los juzgados, donde la ley no prevalece y las inversiones no pueden ser defendidas", dijo. Pero el problema no acaba ahí. "Querríamos señales más exactas, más lógicas y más consecuentes de Bruselas, porque para Ucrania el rango de vecino es humillante. No somos un vecino. Somos el corazón de Europa, y Europa sin corazón no puede vivir", afirmaba el candidato Yúshenko.

Los volúmenes comerciales de Ucrania con Rusia y con la UE, respectivamente, son hoy equivalentes (entre el 33% y 35%), pero las perspectivas de crecimiento son mucho mayores en el primer caso que en el segundo, según Oleksiy Plótnikov, del Instituto de Economía Internacional y Relaciones Internacionales de Kiev. Este profesor afirma que el comercio con la UE puede aumentar a lo sumo un 2% o 3% por la saturación del mercado europeo y la ventaja adquirida tras la ampliación por países como Polonia, competidora agrícola de Ucrania. En cambio, el comercio con Rusia tiene enormes perspectivas, "sobre todo para la agricultura, pero también para la industria de aviación y eventualmente militar".

Plótnikov reconoce que hay dificultades para armonizar la legislación en el EEU, pero puntualiza que "ninguno de los socios de Rusia quiere que vuelva la URSS y la época en que las decisiones se tomaban desde Moscú". Para Leonid Tigipko, el jefe de la campaña electoral de Yanukóvich, la política de este dirigente será "más pragmática y realista" que antes. "Si la UE acepta a Turquía, las perspectivas de ingreso de Ucrania se retrasarán", opina Tigipko.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de noviembre de 2004