ESTRENOS | 'Caminos cruzados'

Sergi López siente que 'Caminos cruzados' es su filme "más importante"

El actor encarna en la cinta, la séptima con el director Manuel Poirier, a un padre fracasado

El actor catalán Sergi López y el director francés Manuel Poirier se conocieron hace 14 años. Se iniciaron en el cine a la vez, uno delante de la cámara y el otro detrás, con La novia de Antonio, y también a la vez les llegó la fama, cuando en 1997 Western ganó el premio del jurado en Cannes. Con el tiempo se han hecho muy amigos. Y no sólo eso, sino que ambos disfrutan una barbaridad trabajando juntos. Así se explica que hasta ahora hayan rodado siete películas, a ritmo de una cada dos años. La última se titula Caminos cruzados y llega hoy a las pantallas después de pasar esta misma semana por Valladolid. En el filme -inspirado en la novela Carreteras secundarias, de Ignacio Martínez de Pisón, de la editorial Anagrama, llevada ya al cine por Emilio Martínez Lázaro-, López encarna a un padre viudo, un fracasado, incapaz de ofrecer una vida digna a su hijo adolescente. El actor no vacila cuando se le pregunta por su papel. "Sin duda, ésta es mi película más importante, la que más me ha conmovido", asegura.

"Nos entregamos a la historia de tal manera que acabó atrapándonos"

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Y argumenta por qué: "Lo que narra tiene algo de esencial. Víctor, mi personaje, podría ser mi padre y el de cualquiera, y Félix, mi hijo y el de cualquiera. Hasta el momento, tanto Poirier como yo hemos contado en nuestras películas algo de nosotros, de nuestras vidas y, sin embargo, en ésta el proceso ha sido al revés, nos hemos entregado a la historia de tal manera que ha acabado atrapándonos".

Aunque, al principio, actor y director abordaron Caminos cruzados como lo que era, una ficción, ahora ambos explican que poco a poco se fueron dando cuenta de que había algo más -"algo mágico", precisa López- que Poirier descubrió ya bien avanzado el rodaje. "Mi padre murió cuando yo tenía 16 años, y a medida que me iba metiendo en el filme fui comprendiendo muchas cosas de mí mismo, sobre mi manera de relacionarme con los demás, sobre esa sensación de abandono que en algún momento me invade...", confiesa el cineasta. Precisamente a esta ausencia del padre atribuye Martínez de Pisón -que no ha participado en el guión de Caminos cruzados, aunque sí lo hizo en el de la versión que filmó Martínez Lázaro- el interés del director francés por su novela. "Yo también perdí a mi padre a los nueve años, y algo de eso hay en el libro. Además, Patrick Modiano, el otro autor al que Poirier ha llevado al cine, en Te quiero (película inspirada en la novela Domingos de agosto, editada por Alfaguara), transita asimismo por personajes sin padre, intentando continuar una especie de diálogo interrumpido con él", interpreta el escritor.

Caminos cruzados no ha tenido demasiado éxito de público en Francia, y López lo atribuye en parte a la apuesta de Poirier por un cine a contracorriente. "Él no se suele plantear las películas en términos de fabricación, pero en ésta menos que ninguna. En ella estuvo extremadamente inspirado e intentó hasta sus últimas consecuencias transmitir emoción en tiempo real, un ritmo al que los espectadores no estamos acostumbrados", comenta el actor, que dentro de un par de meses empezará el rodaje de Cuenta atrás, la película que describe las últimas horas de Salvador Puig Antich, ejecutado a garrote vil por el franquismo, que dirigirá Manuel Huerga. En ella, López, que compartirá cartel, entre otros, con Eduard Fernández, da vida al funcionario de prisiones que estuvo con el joven anarquista hasta su muerte. Poco después, se pondrá a las órdenes de Guillermo del Toro como protagonista de El laberinto del fauno, que el director produce junto al también cineasta Alfonso Cuarón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 28 de octubre de 2004.