El área del Baix Llobregat contará con dos nuevos hospitales en 2007

La llegada de 137.000 'sin papeles' satura la red sanitaria de la zona

Más de 137.000 personas, mayoritariamente inmigrantes sin papeles, poseen tarjeta sanitaria en el Baix Llobregat, pero no se les tiene en cuenta a la hora de planificar los recursos de la atención sanitaria en la zona porque no figuran en el padrón. Este desfase se ha traducido en el colapso de los centros sanitarios y en unas listas de espera que doblan la media catalana, y la Generalitat quiere resolver el agravio con un plan de choque que prevé, entre otras actuaciones, la creación de dos hospitales, en Sant Joan Despí y Sant Boi de Llobregat.

Los dos centros hospitalarios estarán listos en 2007, según anunció ayer la consejera de Salud, Marina Geli, en la presentación del plan de choque para el Baix Llobregat, comarca que recibirá una inversión de 326,7 millones de euros en los próximos 10 años.

El hospital de Sant Boi dispondrá de 280 camas de ingreso y una unidad materno-infantil, que permitirá descongestionar el saturado Hospital Sant Joan de Déu. El centro "se ubicará junto a hospital psiquiátrico del municipio". El objetivo de la Generalitat es constituir un gran parque sanitario que permitirá "romper el gueto del área de la salud mental", según explicó Marina Geli.

El nuevo hospital de Sant Joan Despí, cuyo proyecto ya realizó el anterior Gobierno aunque no se llegó a ejecutar, empezará a construirse a principios del próximo año.

El plan de choque para la comarca prevé también la ampliación y modernización de hospitales actualmente muy colapsados y "que han quedado viejos", como los de Martorell y Viladecans, así como el de Bellvitge.

El Departamento de Salud se ha propuesto también "fortalecer" la atención primaria con la creación de una decena de nuevos ambulatorios y con un mayor "apoyo" a los consultorios municipales, hasta hoy "invisibles en el mapa de la planificación sanitaria", admitió Geli.

La consejera destacó ayer que con estas nuevas infraestructuras y un incremento del personal médico y de enfermería en la comarca, el Departamento de Salud "no pretende dar ningún trato de favor", sino "solucionar un agravio histórico" de una zona que ha sufrido un "incremento de población extraordinario, principalmente a causa de la inmigración", sin que esta circunstancia se haya tenido en cuenta a la hora de planificar los recursos sanitarios. "Uno de los pecados políticos del anterior gobierno", dijo Geli, fue "haberse olvidado" de las personas que poseen tarjeta sanitaria pero no figuran en el padrón, el registro que se tiene en cuenta en la planificación y financiación de la sanidad. En el Baix Llobregat hay 1.036.900 personas con tarjeta sanitaria, unas 137.000 de las cuales no figuran en el padrón.

El resultado de este desequilibrio es una red sanitaria al borde del colapso. Las cifras facilitadas ayer por el Departamento de Salud son ilustrativas: las listas de espera para algunos de los principales procedimientos quirúrgicos alcanzan los 12 meses en hospitales como el de Viladecans, más del doble de la media catalana (5,31 meses). El número de médicos por 1.000 habitantes en la comarca (0,63) es inferior a la media catalana (0,67) y lo mismo ocurre con el número de camas de agudos (1,89 por 1.000 habitantes, frente a 2,20 de media en Cataluña).

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