Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El turismo creció en la capital entre abril y junio a pesar del 11-M

La estancia media en los hoteles retrocede un 2,7% respecto a 2003

Madrid no sólo no ha perdido turistas tras el atentado del 11-M, sino que entre abril y junio hubo 114.428 visitantes más que en el mismo trimestre del año pasado: un aumento del 9,7%. Son datos del segundo barómetro trimestral de Economía Urbana, que ayer presentó Miguel Ángel Villanueva, consejero delegado de Economía en el Ayuntamiento. Villanueva opinó que el turismo de la ciudad sufrió un impacto mayor por el 11-S.

El aumento de visitas turísticas en los tres meses posteriores al atentado supone, además, un récord histórico en ese periodo del año. También la ocupación hotelera aumentó en el mismo periodo, con un 6,8% de pernoctaciones más. Sin embargo, no hay que olvidar que el 22 de mayo se celebró la boda de los príncipes de Asturias, que fue un atractivo turístico fuera de lo habitual en esa época del año.

No todos son datos favorables en el turismo. La estancia media en los hoteles ha empeorado: retrocede un 2,7% entre el primer trimestre de este año y el mismo periodo del anterior. Además, el grado de ocupación de los establecimientos hoteleros se sitúa en el 64%, un 3,2% menos en el mismo periodo de análisis, si bien el barómetro lo explica en el "elevado ritmo de crecimiento de la planta hotelera". Los turistas que visitan la capital proceden, sobre todo, de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania Italia y Japón.

71.000 desempleados

Villanueva se mostró también optimista respecto al empleo que, dijo, vivió "un impulso en abril, mayo y junio que contrasta con el conjunto nacional". En concreto, destacó la situación del empleo femenino, que ha aumentado en un 9%, según el barómetro. Los datos presentados por el consejero delegado de Economía indican, además, un descenso del paro de ambos sexos en un 9,2%. Es decir, la cifra de desempleados se sitúa en 71.000 personas, 7.200 menos que el año anterior. Y la tasa de paro está en el 5,3%, casi seis puntos por debajo de la media nacional.

Villanueva mostró su satisfacción por el análisis que arroja el barómetro, porque muestra la "solidez" de la economía municipal, aun en coyunturas "no optimistas", dijo. "Es el retrato de una ciudad próspera, pero con contrastes propios de cualquier metrópoli", agregó.

Junto al barómetro, Villanueva presentó un informe realizado por su departamento junto a la empresa KPMG, que recabó la opinión de expertos nacionales e internacionales sobre la ciudad como lugar de inversión, con vistas a preparar el Plan de Internacionalización de Madrid.

Los primeros -se consultó a 28 personas relacionadas con los sectores implicados en la internacionalización de la ciudad- señalaron como principal atractivo las infraestructuras, la situación geoestratégica de la capital y la calidad de vida. En cambio, opinaron que se podía mejorar la imagen de la ciudad. En este sentido, apuntaron el "insuficiente desarrollo de la marca de calidad en el exterior, así como su escasa participación en encuentros internacionales". Además, los expertos nacionales consultados señalaron otros aspectos mejorables, como las políticas públicas -poca agilidad a la hora de obtener licencias, permisos y otros trámites administrativos; poca coordinación entre administraciones y falta de planificación- y la carencia de suelo industrial, lo que implica un alto precio y trabas administrativas para poner en marcha la actividad.

También se enviaron cuestionarios a 6.288 expertos extranjeros de 54 países. De ellos, sólo contestaron 583 porque, según admitió Villanueva, muchas de las empresas ni siquiera ubican Madrid en un mapa. En opinión de esos expertos, la ciudad es un buen lugar para invertir por su situación geográfica, la situación económico-financiera y la infraestructura y equipamientos. Pero dicen que son mejorables el escaso dominio de un segundo idioma y las infraestructuras que conectan la ciudad con el exterior.

La renta, en pesetas

En su intervención de ayer, el consejero delegado de Economía, Miguel Ángel Villanueva, celebró la posición de privilegio de la capital en cuanto a renta per cápita, que, según dijo, es de 12.768 euros, superior en 828 euros a la de la región, que ya está un 17% por encima del nivel nacional. Esto le sirvió a Villanueva para precisar que el análisis económico del barómetro es el "retrato de una ciudad próspera". Pero lo que no destacó es que todas las cifras sobre la distribución de la renta que ofreció son datos cerrados a 2000, año en el que aún se utilizaba la peseta, y no el euro. Es decir, son estadísticas de hace cuatro años.

Luego añadió que hay mucho contraste por distritos y que, dentro de éstos, hay "desigualdades más evidentes entre los barrios". El mayor foco de prosperidad se sitúa a lo largo del eje de la Castellana (Retiro, Salamanca, Chamartín y Chamberí) y en los enclaves residenciales de la periferia (El Plantío, Mirasierra o Fuentelarreina; La Piovera, en Hortaleza, o Atalaya, en Ciudad Lineal). El polo opuesto se mantiene en el sur, de Latina a San Blas, y, en la almendra central, en Embajadores y en Valdeacederas y Berruguete.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de octubre de 2004

Más información