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Reportaje:

El alcalde que un día fue joven

Francesc Martos deja la alcaldía de Canovelles, a la que llegó con 23 años en las elecciones de 1979

"Como un fumador que cuenta el tiempo desde que dejó de fumar, yo sé que hace 25 años, 6 meses y 2 días que soy alcalde de Canovelles", comentaba ayer Francesc Martos (PSC), mientras informaba públicamente de su renuncia al cargo, que se hará formal a finales de mes. Con su marcha, sólo quedan cuatro alcaldes en Cataluña que mantengan la vara desde 1979: José Antonio Robles, en Barberà del Vallès; Eduard Alonso, en Sant Joan Despí; Joan Galceran, en Sant Esteve Sesrovires, y Joan Campolier, en Santa Susana. Los tres primeros son socialistas y el último convergente.

El que, con 23 años, fue el alcalde más joven de una ciudad de más de 10.000 habitantes en las primeras elecciones municipales democráticas es ahora uno de los últimos de aquella hornada en despedirse del cargo. Martos recuerda con ironía: "Me salieron los dientes de leche en el Ayuntamiento", y evoca el entusiasmo que había en la política local de entonces: "Se celebraban plenos de hasta 1.000 personas, todos los partidos colaboraban entre sí y no existía la palabra oposición". En la primera legislatura, el PSC formó un gobierno de unidad con el resto de los partidos, aunque en las siete elecciones municipales habidas la lista de Martos siempre ha logrado la mayoría absoluta.

En el balance de sus años al mando del consistorio, reconoce que deja muchas cosas por hacer, pero "la lista de cosas hechas es grande". Canovelles, en el Vallès Oriental, tiene alrededor de 14.000 habitantes, los mismos que en 1979. "La población no ha variado en número, pero sí en composición", apunta en referencia al aumento de inmigrantes. "Éste es un problema que tiene que dejar de serlo para convertirse en un reto que enriquezca la ciudad", sigue Martos, pasando la pelota al próximo alcalde en funciones, Josep Orive.

Casado y con dos hijos, Martos señala que una de sus convicciones en la política local es que la memoria colectiva es escasa. "Cuando hay un movimiento social fuerte para reivindicar algo y se consigue, al cabo de poco se olvida y se busca otro objetivo", explica, "gracias a esto la acción de gobierno es continua y no se limita a hacer una sola cosa cada cuatro años".

Para el político, lo más difícil de estos 25 años a la cabeza del Ayuntamiento ha sido no poder disfrutar de la infancia de sus hijos. No piensa repetirlo con su nieta. "Un alcalde trabaja 24 horas al día y 365 días al año", frase que Martos da como consejo a su sucesor: "Es necesaria una dedicación total".

Parque tecnológico

Junto con el de alcalde, Francesc Martos abandona todos los cargos que ocupaba en la política local: concejal miembro de la Diputación de Barcelona y presidente de su Área de Espacios Naturales. Y es que entre las razones para dejar su puesto en el consistorio está la propuesta que le hizo Manel Royes, del Consorcio de la Zona Franca y ex presidente de la Diputación, para dirigir el Parque Tecnológico del Vallès. "Es un reto que afronto con mucha ilusión", afirmaba ayer, aunque reconocía que le costará adaptarse al nuevo trabajo: "Ya casi formo parte del mobiliario del Ayuntamiento".

A los 49 años, Martos, licenciado en Derecho, acaba con lo que él mismo considera una "anormalidad democrática": que un alcalde ocupe el poder durante tanto tiempo. Por si acaso, ha prometido no inmiscuirse en las cuestiones municipales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de octubre de 2004