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Protesta vecinal en Santa Coloma contra una mezquita

Santa Coloma de Gramenet

Unos 150 vecinos del barrio de Singuerlín de Santa Coloma de Gramenet (Barcelonès) se concentraron anoche en protesta por la apertura de este oratorio, que ha recibido del Ayuntamiento un permiso provisional de apertura sólo para el mes del Ramadán. Como todas las noches desde el pasado domingo, varias patrullas de los Mossos d'Esquadra custodian el centro para evitar enfrentamientos. Ayer, siete agentes estaban ante las puertas de la mezquita y por los alrededores había más policías autonómicos en previsión de incidentes.

Los vecinos se concentran cada noche en el número 114 de la avenida de Anselm del Riu, lugar donde se ubica el centro religioso, propiedad de la comunidad musulmana desde hace ocho meses. Una de las representantes del colectivo vecinal, María del Carmen Padilla, señalaba que la situación que se está viviendo en el barrio "no es una cuestión de racismo". Los vecinos aseguran que el local de culto musulmán no reúne las condiciones necesarias para la práctica religiosa. "Se trata de un local de 70 metros cuadrados, que no dispone de salida de emergencia ni de ventanas que favorezcan una correcta ventilación", aseguró Padilla.

Los vecinos se sienten engañados por el Ayuntamiento porque afirman que en abril se les aseguró "que la mezquita sería ubicada en el barrio de Can Zam" durante el mes del Ramadán.

La tensión creció en la zona el pasado lunes, coincidiendo con el anuncio del Ayuntamiento de garantizar el uso de la mezquita de Singuerlín. Ayer, cada persona que entraba o salía de la mezquita era silbada por los concentrados y en los balcones colgaban pancartas contra el centro religioso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de octubre de 2004