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Llega a Gran Canaria un barco con 176 inmigrantes subsaharianos a bordo

Sólo ha podido ser detenido un tripulante del buque, que zarpó de Ghana hace tres semanas

Un hombre que pescaba a las once de la noche del pasado jueves en el tranquilo muelle de Taliarte, 12 kilómetros al sur de Las Palmas, fue el primero en dar la alarma, tras observar que desde un barco anclado a una milla de la costa se había lanzado una bengala roja. Cuando las fuerzas del orden abordaron el navío MV Polar, que enarbolaba pabellón de Honduras, se encontraron con con 176 inmigrantes subsaharianos. Al parecer zarparon de Ghana hace tres semanas. Hasta ahora sólo ha podido ser detenido uno de los cuatro miembros de la tripulación, ciudadano de ese país.

Minutos después de que el pescador alertara al 112 Marítimo, el patrón de un pesquero, el María Auxiliadora se cruzó con el barco y advirtió de que había "mucha gente en la cubierta".

Tras la segunda llamada confirmando el avistamiento, Salvamento Marítimo envió helicópteros, y dos buques de la Armada y un remolcador zarparon para sumarse a la embarcación rápida que ya se había hecho a la mar con agentes de la Guardia Civil. El María Auxiliadora permaneció cerca hasta que los agentes comprobaron el buen estado general del buque y de los pasajeros, todos varones adultos. Luego el navío fue remolcado hasta el Puerto de La Luz y de Las Palmas, donde atracó a las 4.30 del viernes.

Agentes de la Policía Local de Telde afirman que detectaron a cuatro personas que abandonaban la nave en una zodiac y desembarcaban en la playa de Las Salinetas. Ninguna de ellas pudo ser detenida, según confirmó un portavoz de la Delegación del Gobierno en Canarias. La huida de la tripulación habría sido aprovechada por los pasajeros para abandonar los camarotes, salir a cubierta y disparar la bengala que activó los servicios de rescate, informó una fuente policial.

Los 176 inmigrantes declararon en portugués a la Guardia Civil que partieron hace tres semanas de Guinea Bissau, ex colonia portuguesa que sufre una guerra civil desde septiembre de 2003. El delegado del Gobierno, José Segura, añadió que, de las declaraciones cruzadas de todos ellos en comisaría, "se puede determinar que el puerto donde comenzó el viaje estaba en Ghana y el último en Guinea Bissau o Cabo Verde". Los detenidos dijeron proceder de Costa de Marfil, Malí y Togo. Ninguno de estos tres países mantiene acuerdos de repatriación con España.

Casos de deshidratación

Los médicos al frente de los dos puestos sanitarios instalados en el muelle solamente tuvieron que atender 12 casos leves de deshidratación e hipoglucemia. "Nos dijeron que llevaban tres días sin comer ni beber y es posible que sí sea cierto, al menos durante las últimas 48 horas, por los síntomas, casi todos de carácter leve", informó Luis Cabrera, coordinador del despliegue.

Según este doctor, las ropas que vestían los subsaharianos estaban limpias y su aspecto físico general "era bueno". Tras el examen médico, los detenidos fueron trasladados a la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Las Palmas, donde prestaron declaración durante toda la mañana.

A primera hora de ayer sólo un perro pequeño negro e inquieto merodeaba por la cubierta de madera del barco, llena de botellas de plástico de agua mineral de litro y medio y cinco litros, guantes de látex, algunas mantas de tela verde, tubos de pasta de dientes y máquinas de afeitar desechables. Los salvavidas naranja que aún conservaba a babor y estribor tenían impresos los nombres Polar y San Lorenzo.

El barco permanecerá inmovilizado hasta que una sentencia judicial dictamine su nuevo uso, un proceso que puede demorarse varios años. El Noé y MT Conakry, apresados en similares circunstancias hace tiempo, aún permanecen en puerto. Los servicios de vigilancia, conservación de bienes, control y mantenimiento de flotabilidad suponen 23.500 euros de coste anual por cada uno de estos buques, informó un portavoz de la Autoridad Portuaria, que sumó a esa cantidad los gastos que habría que afrontar en caso de un futuro hundimiento o desguace y las tasas no cobradas durante todos estos años. El servicio de recogida de animales abandonados del Ayuntamiento de Las Palmas se ha hecho cargo del pequeño perro que merodeaba por la cubierta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de octubre de 2004