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Varios miles de personas se manifiestan en Elche para exigir soluciones a la crisis del calzado

El subdelegado del Consell, Manuel Ortuño, acude al acto pese a que el PP no convocó

Los vecinos de Elche secundaron anoche masivamente la manifestación en demanda de soluciones para reflotar el sector del calzado, motor de la economía de la ciudad sumido en una profunda crisis. Millares de personas -unas 15.000, según estimaciones de los sindicatos y 6.000 según la policía nacional- participaron en la protesta, convocada por los sindicatos CC OO y UGT, bajo el lema Elche vive, contra el desmantelamiento de nuestra industria. La manifestación contó con el respaldo de todos los partidos políticos, salvo el PP, y la mayoría de entidades cívicas y vecinales de la ciudad.

La manifestación se produjo un mes después de los disturbios en el polígono industrial de Carrús, que concluyeron con la quema de dos naves de calzado de empresarios chinos. La policía ha practicado 20 arrestos, entre ellos un empresario, por el asalto. Sin embargo, los sindicatos convocantes desvincularon la manifestación de los incidentes en el polígono industrial de Carrús. Los dirigentes de UGT y CC OO insistieron en que, aparte de la denominada competencia amarilla, el sector del calzado necesita de un plan global, con ayudas a la innovación y la formación, para superar la crisis y fuertes medidas de inspección laboral para acabar con el clandestinaje.

Encabezaron la manifestación los líderes de CCOO y UGT, Joan Sifre y Rafael Recuenco. Detrás iban el resto de sindicalistas y representantes de los colectivos cívicos y de las formaciones políticas, entre ellos el alcalde, el socialista Diego Macià. La marcha partió de la zona conocida como L'Algets, en la avenida de La Libertad y, tras recorrer unos tres kilómetros, desembocó en el centro de la ciudad. Concretamente en la plaza de Santa María, frente a la subdelegación del Consell, donde los los líderes locales de CC OO y UGT, Pascual Pascual y María Engracia Aguilar, cerraron el acto con sus intervenciones en medio de una gran pitada.

Los manifestantes corearon consignas como "más inversión es el futuro", "el clandestinaje no es la solución" o "queremos trabajo con derechos y contratos". Otras aludían a la deslocalización -"los fabricantes se van al extranjero y a los currantes nos dejan sin dinero"-.

Los participantes también corearon consignas contra el Consell por, según ellos, su escasa voluntad para reflotar el sector, y contra el PP local, que optó por desmarcarse del acto. Pese a ello sí asistió el subdelegado del Consell, Manuel Ortuño, que aseguró participar en representación del consejero del ramo. Los dirigentes locales populares sostienen que la manifestación contribuye a acentuar "la mala imagen de Elche" tanto en el ámbito estatal como en el internacional y, por tanto, ahuyenta a los inversores.

Los sindicatos anunciaron que la manifestación de anoche es el preámbulo de otra gran movilización, prevista para el próximo mes noviembre en Valencia. En este caso, con el objetivo de reclamar soluciones para el conjunto de la industria manufacturera de la Comunidad Valenciana -textil, juguete y la cerámica- que al igual que el calzado sufren las consecuencias de la crisis y la irrupción en el mercado de los fabricantes asiáticos.

Por otra parte, la empresa zapatera Aralia Sohes SL, de Elda, ha cesado en su actividad por la falta de pedidos, lo que ha dejado sin empleo a medio centenar de trabajadores, según informó ayer el secretario comarcal de UGT, Vicente Prieto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de octubre de 2004