Reportaje:

Al desnudo y sin chapapote

Los naturistas califican de "muy positiva" la primera temporada compartida con los 'textiles' en la playa de La Zurriola

El otoño ha dejado atrás un verano que ha convertido San Sebastián en la única capital del norte de España donde se practica el nudismo, y en el que ha sido noticia la ausencia del chapapote procedente del Prestige que ennegreció la temporada estival del año pasado.

Ya iniciada la temporada, la playa de La Zurriola se empezó a ver salpicada de personas que prescinden del bañador para tomar el sol. Y lo han hecho "con toda naturalidad y sin problemas" con el resto de los bañistas, según coinciden en señalar la presidenta de la Asociación de Naturistas Vascos (ENE), Maite Vicuña, y el concejal de Playas de San Sebastián, Alberto Rodríguez. "Se ha podido comprobar cómo nudistas y textiles convivían en el mismo entorno. Y lo más positivo es que ha pasado prácticamente desapercibido", subraya Rodríguez. Destaca el edil que la práctica del nudismo ha dado sus primeros pasos en la capital guipuzcoana sin que el Ayuntamiento haya registrado queja alguna. "Esto es síntoma", añade, "de que tenemos una sociedad viva, culta y avanzada", pese a la fama de conservadora que acompaña a la ciudad.

Hubo más debate antes que después de que los nudistas saltaran a la arena

Vicuña corrobora que el ambiente ha sido "absolutamente normal". Lo dice por experiencia, porque ha visitado la playa algún día con su familia, y por lo que le han comentado los compañeros de la asociación habituales en La Zurriola. Aunque no ha faltado alguna que otra voz crítica, el nudismo se ha hecho un pequeño hueco en San Sebastián sin grandes polémicas. De hecho, hubo más debate previo que una vez que los nudistas saltaron a la arena.

¿Cuántas personas se han animado a practicar nudismo en La Zurriola a lo largo del verano? "Calculamos que unas 40", responde la presidenta de ENE. ¿Muchos o pocos? "Está bien. Hay que tener en cuenta que los nudistas somos un porcentaje de la población no muy alto [unos 3.000 vascos practican el nudismo]. Además, era el primer año y mucha gente no ha terminado de enterarse. Al principio también da un poco de corte. Pero en cuanto se compruebe que se desarrolla con toda normalidad, la gente se irá animando", augura Vicuña. Y añade que, en cualquier caso, no hay que confundir derecho con obligación.

Los nudistas llevaban años reclamando sus derechos. Aunque no son partidarios de los guetos, llegaron incluso a reclamar la isla de Santa Clara. Por fin, este verano, el Ayuntamiento donostiarra reconoció públicamente la legalidad de esta práctica. "Siempre argumentamos que no existe legislación alguna que penalice la práctica del nudismo, con lo cual está autorizado. El hecho de que una institución pública haya utilizado esta misma tesis, nos ha respaldado mucho", subraya la presidenta de ENE.

Para que en un primer momento su incorporación a la playa fuera lo menos conflictiva posible, ENE llamó a sus asociados a colocarse en la zona más próxima a los cubos del Kursaal, aunque lo cierto es que la gente "se ha dispersado bastante". Vicuña valora mucho este hecho, pues el objetivo último es que, bajo el respeto mutuo, cada uno pueda acudir a la playa como quiera, con o sin bañador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 12 de octubre de 2004.

Lo más visto en...

Top 50