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Reportaje:INFORME DE LA COMISIÓN EUROPEA

Las grandes asignaturas pendientes

Erradicar la tortura y acabar con la discriminación de la mujer, principales retos turcos

Turquía debe hacer "más esfuerzos para erradicar la tortura y los malos tratos", y la discriminación de la mujer sigue siendo "uno de los grandes problemas" en los que "el progreso es limitado", sin que cesen los "crímenes de honor". Además, "periodistas que expresan opiniones no violentas siguen siendo perseguidos" y "defensores de derechos humanos sufren aún acoso judicial". En cambio, "los militares siguen gozando de un grado de autonomía" y la corrupción continúa siendo "un problema muy grave". Éstas son algunas de las principales afirmaciones contenidas en el informe de la Comisión Europea sobre la situación en Turquía, que será la base para recomendar, aunque con restricciones, la apertura de negociaciones para la adhesión de ese país a la UE.

Entre el pasado enero y junio, 388 personas denunciaron haber sido víctimas de malos tratos

Desde octubre de 2003, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, recuerda el informe, ha señalado 132 casos de violaciones cometidas en Turquía. "Siguen ocurriendo numerosos casos de tortura, y sobre todo de malos tratos, por lo que se exigirán más esfuerzos para erradicar tales prácticas". Entre enero pasado y junio, 388 personas denunciaron haber sido víctimas de abusos, muchas de ellas por torturas. El año pasado fueron juzgados por casos de tortura 2.454 agentes, de los que 138 acabaron en prisión.

Desde que en 2002 el Gobierno optó por la tolerancia cero, se han endurecido las leyes sobre detenciones y los torturadores ya no pueden conmutar las penas de cárcel por multas, pero aún hay desapariciones o detenciones arbitrarias. Además, "defensores de derechos humanos sufren aún acoso judicial".

El importante papel del Ejército en la reciente historia de Turquía, un hecho criticado siempre por la UE, ha sido ya reconducido. Desde agosto, la secretaría general del todopoderoso Consejo de Seguridad Nacional es ocupada por un civil y, por primera vez, los presupuestos de defensa son este año inferiores a los de educación (5.600 millones de dólares frente a 6.700). Aun así, "los militares siguen gozando de un grado de autonomía" y "continúan ejerciendo su influencia por mecanismos informales": pueden juzgar a civiles en casos determinados y desempeñan un relevante papel en la defensa de la integridad territorial y la laicidad del Estado.

En el objetivo de lograr la igualdad hombre-mujer, "el progreso logrado es limitado", aunque el nuevo Código Penal penaliza la discriminación por género, religión, edad o tendencia sexual. "Pese a las iniciativas legales y prácticas [se consideran delitos los crímenes de honor, los asaltos sexuales en toda circunstancia y las pruebas de virginidad], el problema de la discriminación y la violencia doméstica sigue siendo uno de los grandes problemas".

Hay "limitados progresos" en la puesta en práctica de las nuevas leyes, por lo que "muchas mujeres están sometidas a diversas formas de violencia física y psicológica en el seno de sus familias", lo que incluye "abusos sexuales, bodas prematuras y forzadas, poligamia, tráfico de mujeres o crímenes de honor". El Código Penal, reformado esta semana para sustituir al aprobado hace 80 años, recoge ya "estándares europeos" y, sobre todo, no ha incluido el adulterio como delito castigado con penas de cárcel.

El respeto a la minoría kurda ha mejorado, pero también aquí hay lagunas: "Las minorías siguen estando sujetas a ciertas prácticas discriminatorias". Tienen difícil el acceso a altos puestos de la Administración y el Ejército, pero los cambios legales han permitido que haya estaciones de radio y televisión en kurdo. O que este mismo año hayan comenzado a enseñar en kurdo en seis colegios privados. Por el contrario, los votos mínimos necesarios (10%) para estar en el Parlamento hacen imposible la representación de las minorías y las leyes para promover el retorno de kurdos desplazados (de los que han regresado 124.000) o la recuperación de sus propiedades tropiezan aún con dificultades.

Con respecto a la libertad de expresión, las reformas para suavizar leyes que castigan los insultos al Estado y sus instituciones, la difusión de propaganda terrorista o los ataques escritos "a la indivisible unidad del Estado" han rebajado a 5.800 la cifra de detenidos por estos supuestos delitos (en 2000 había más de 8.600). El nuevo Código Penal incluye "progresos limitados" y "subsisten problemas" porque aún son perseguidos algunos periodistas que difunden ideas no violentas.

La corrupción sigue siendo "un problema muy grave", pese a los progresos realizados en el último año. La inmunidad de los parlamentarios es un obstáculo en la lucha contra los corruptos. Se necesita crear unidades especiales anticorrupción y una ley contra esa plaga. "Sería bien acogido un permanente apoyo al nivel político más elevado en la lucha contra la corrupción".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de octubre de 2004