Ibarra acusa a Ibarretxe de no aceptar la democracia y actuar como un señor feudal

Críticas del PSOE, el PP y los sindicatos al referéndum del 'lehendakari'

El presidente de la Junta de Extremadura, el socialista Juan Carlos Rodríguez Ibarra, calificó ayer al lehendakari, Juan José Ibarretxe, de "señor feudal" que pide "privilegios para su territorio en función de derechos históricos". Ibarretxe anunció el viernes que someterá a referéndum en el País Vasco su proyecto de nuevo Estatuto si las Cortes Generales no aceptan debatirlo. Para Rodríguez Ibarra, "aquel que dice que la norma que le dicta la democracia no le gusta y se sale no es demócrata".

Durante la presentación de las inversiones aprobadas el viernes por el Consejo de Ministros para Extremadura, Rodríguez Ibarra añadió que "los nacionalistas, radicales o no radicales, no son demócratas". Para Ibarra, dado que el presidente vasco no respeta las reglas democráticas, "les diré a algunos en el País Vasco que no paguen si no les gustan los impuestos de Ibarretxe, que nadie cumpla la ley en el País Vasco que dicte Ibarretxe y que cada uno haga el referéndum en su casa". También desde el PSOE, el secretario general del Grupo Parlamentario Socialista, Diego López Garrido, consideró que Ibarretxe anuncia el referéndum porque sabe que su plan está abocado al fracaso.

Más información
Imaz reclama el voto masivo al PNV para lograr la aprobación del 'plan Ibarretxe'

En las filas del PP, su portavoz parlamentario, Leopoldo Barreda, hizo una reflexión similar al afirmar que el lehendakari está aceptando implícitamente el fracaso de su proyecto. "Ibarretxe se ha pasado tres años diciendo que iba a respetar la legalidad y el Estatuto y lo primero que dijo ayer es que no va a respetar el Estatuto", comentó Barreda.

Desde los sindicatos vascos tampoco surgieron reacciones positivas respecto al anuncio del lehendakari. El secretario general de CC OO en Euskadi, Josu Onaindi, advirtió de que un proyecto de convivencia para el País Vasco sólo se logrará con la confección de "un plan para todos". En su opinión, el mayor problema que plantea el plan Ibarretxe es la dificultad para conseguir un consenso de todos los grupos parlamentarios. El secretario general de UGT Euskadi, Dámaso Casado, criticó el inmovilismo del lehendakari. "Él ha hecho su plan; su plan sigue adelante y todos tienen que acatarlo".

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS