Solbes asegura que mantiene la segregación de Izar y que la UE será flexible con las ayudas

Bruselas, dispuesta a prolongar el reembolso de las subvenciones concedidas a los astilleros

Pedro Solbes, ministro de Economía, mantuvo ayer en firme la decisión del Consejo de Ministros (acordada el 30 de julio) de crear una nueva sociedad dedicada a la construcción naval militar. Esta medida supondría la segregación de Izar en astilleros civiles y militares, una posibilidad frontalmente rechazada por los sindicatos. Solbes también aseguró que Bruselas concederá una prórroga para la devolución de las ayudas a los astilleros, lo que permitirá que las negociaciones entre sindicatos y la SEPI se prolonguen hasta una fecha todavía no fijada.

Más información

Solbes defendió ayer la segregación de Izar como la única salida para evitar la quiebra de los astilleros. El Consejo de Ministros, en su reunión del 30 de julio, tomó la decisión de separar los astilleros civiles y militares de Izar con el objetivo de evitar la quiebra del grupo. Ayer, en la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, Solbes explicó que esa decisión permitirá evitar la quiebra técnica o suspensión de pagos en el momento en el que Unión Europea comunique oficialmente la necesidad de devolver las ayudas que el Gobierno del PP concedió a los astilleros públicos de Izar.

Los astilleros tienen que devolver al Estado las ayudas recibidas para la reestructuración de los astilleros desde 1997 y que en total, en tres paquetes distintos, se aproximarán a casi 1.200 millones de euros. Hay una partida de 308 millones de euros otorgadas en 1997 y otra de 111 millones en 1998, cantidades a las que habrá que añadir alrededor de otros 600 millones, aún sin determinar por parte de Bruselas, con los respectivos intereses. Solbes dijo que el Gobierno está dispuesto a negociar con los sindicatos, pero que tiene que cumplir con las normas establecidas por la UE.

Respecto al plan de la SEPI, que propone la segregación de Izar y la entrada de capital privado en los astilleros civiles, aseguró que hay que trabajar basándose en ese programa, "aunque se vayan haciendo correcciones o introduciendo cambios".

Los sindicatos, sin embargo, se apuntaron una importante victoria el jueves por la noche al conseguir sellar un marco para las negociaciones con la SEPI que no pone directamente sobre la mesa la segregación de Izar. "Las negociaciones arrancarán alejadas del tema de la segregación", avisaron ayer desde CC OO. Las centrales también consiguieron arrancar de la SEPI un acuerdo para solicitar que la UE ponga un plazo para la devolución de las ayudas que no impida encontrar una solución para los astilleros. Solbes dijo ayer que Bruselas ha dado más tiempo.

La UE apoya al Gobierno

La Comisión Europea, por su parte, admitió ayer por vez primera ver con buenos ojos el plan que la SEPI baraja para Izar porque permitiría salvar alrededor de 9.000 empleos (de un total de 10.800). El portavoz del comisario europeo de la Competencia aseguró que ese plan "cumple de cierta forma la reestructuración que se deseaba" y destacó que, de acuerdo con las informaciones que llegan a Bruselas desde Madrid, dicho plan no se ha abandonado, sino que sólo está "temporalmente suspendido".

Es la primera vez que Bruselas ofrece públicamente una opinión sobre las negociaciones en curso mantenidas con Madrid. Para Bruselas, el plan que ahora la SEPI quiere renegociar con los sindicatos, es positivo porque segrega una parte importante para construcción naval de uso militar, sector en el que sí se admiten las ayudas de Estado, y ello permite mantener la mayor parte de los empleos de los astilleros. Esa segregación se ve desde la Comisión Europea también con buenos ojos.

La Comisión Europea y el Gobierno de Madrid negocian desde hace semanas el plan de reestructuración de Izar, la forma de recuperar las ayudas de Estado otorgadas a los astilleros y el calendario para hacer efectiva la devolución. La última visita del presidente de la SEPI, Enrique Martínez Robles, a Bruselas tuvo lugar el pasado martes. En el curso de esas negociaciones habría que empezar por fijar el montante de las ayudas ilegales.

La Comisión Europea ha señalado en varias ocasiones que es sensible a las consecuencias sociales que pueden tener la devolución de las ayudas y también de que está dispuesta a negociar un calendario de reembolso de varios años.

Por el momento, Bruselas no se plantea exigir la devolución de ayudas y el comisario de la Competencia, Mario Monti, está dispuesto a recibir a los sindicatos, según dijo su portavoz, como lo ha estado siempre para éste y otros asuntos. No obstante, todavía no se ha fijado fecha para una próxima reunión en este sentido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de septiembre de 2004.

Lo más visto en...

Top 50