Los "problemas éticos" de conservar el arte moderno, a debate en Bilbao

Expertos internacionales analizan los nuevos edificios para museos

Conservadores de arte de todo el mundo debaten en Bilbao durante esta semana los "problemas éticos" a la hora de afrontar la restauración del arte moderno en el que, en muchos de los casos, el autor aún vive. Según explicó ayer David Bomford, presidente del comité técnico de este congreso y restaurador jefe de pintura en la National Gallery de Londres, el restaurador ha de llegar a "un compromiso" con el creador.

"Estamos acostumbrados a entender las obras de arte como objetos de museo, que no cambian, pero un artista que está vivo puede tener criterios cambiantes sobre su obra y hay que tener en cuenta esto", explicó Bomford. "Para muchos artistas el concepto de la obra es más importante que la obra material en sí", incidió, por su parte, Jonathan Ashley-Smith, actual secretario general del Instituto Internacional de Conservación del Patrimonio Histórico y Artístico (ICC), que imparte el congreso que se desarrolla esta semana en el Palacio Euskalduna de Bilbao. As-hley-Smith es, además, investigador del Victoria and Albert Museum de Londres. Ambos expertos acudieron ayer a un desayuno informal con medios de comunicación en el Museo Guggenheim.

El reto para los conservadores de arte contemporáneo se encuentra en el caracter efímero de muchas de las obras que se realizan, así como el uso de nuevos materiales dúctiles cuya transformación en el tiempo forma parte del hecho artístico. "El gran dilema al que nos enfrentamos actualmente los restauradores es el de lo temporal que tiene el arte contemporáneo, muchas veces creado para un momento y una situación concreta. Por ello, hay que considerar si esas obras deben ser adquiridas o no por los museos y, según el caso, optar por otras salidas como, por ejemplo, grabarlas", apuntó Bomford.

Ashley-Smith explicó cómo ha cambiado la labor de los conservadores que, en la actualidad, además de saber de arte, "deben ser expertos en todo tipo de tecnologías" debido al uso constante de esta herramienta en arte contemporáneo. Otro frente que han de seguir de cerca son los nuevos materiales que no dejan de emerger constantemente.

El congreso de Bilbao también abordará la relación entre los artistas contemporáneos, "cómo se establece esta relación y cómo se mantiene el equilibrio", dijo Bomford, que señaló otro de los temas que preocupan a los conservadores y que será objeto de algunas de las conferencias del congreso: los nuevos museos y cómo algunos son "lugares inestables". "Muchos museos modernos necesitan la tecnología de forma constante para funcionar. Si la tecnología falla, el museo no funciona y se dañan las obras. Muchos están hechos de cristal, que deja pasar la luz, perjudicial para las obras", indicó. "Esto no sucede con los museos decimonónicos, capaces de conservar el arte por sí mismos".

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS