Martín Torrijos asume el reto de ampliar el Canal

El hijo del ex dictador Omar Torrijos toma hoy posesión como presidente de Panamá tras la polémica por el indulto de cuatro anticastristas

El presidente electo de Panamá, el socialdemócrata Martín Torrijos, de 41 años, hijo del ex dictador Omar Torrijos (1928-1981), asumirá hoy sus funciones prometiendo aquello que prometieron todos los gobernantes latinoamericanos desde Cristóbal Colón, y rara vez cumplieron: abatir la corrupción y la pobreza. Sustituye a la conservadora Mireya Moscoso, de inepto gobierno y supuestamente responsable de corrupción oficial a gran escala, según las encuestas y las denuncias judiciales. Torrijos acometerá su promesa más factible, la ampliación del Canal de Panamá, y pedirá a Cuba la reanudación de relaciones diplomáticas, rotas al indultar Moscoso a cuatro reos que, hace cuatro años, preparaban el asesinato de Fidel Castro.

El 77,9% de los panameños demanda la investigación judicial de Moscoso por corrupción

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Los príncipes de Asturias, Felipe de Borbón y Letizia Ortiz, diez presidentes y delegados de gobiernos, entre ellos el secretario de Estado estadounidense, Collin Powell, asistirán a la investidura de Torrijos, que ganó las generales de mayo con el 47% de los votos. Su partido, el Revolucionario Democrático (PRD), fundado por su padre, controlará la Asamblea Legislativa y la mayoría de las alcaldías del país. El venezolano Hugo Chávez no acudirá en protesta por una declaración de Moscoso el día de los indultos: su medida de gracia, dijo, fue "por razones humanitarias" y porque temía la extradición de los cuatro perdonados a Caracas o a La Habana, donde "los habrían matado".

La crisis con Cuba todavía ocupa a la clase política y medios de comunicación panameños. Moscoso admitió haber telefoneado a Miami, donde piensa establecer su residencia, al ex embajador estadounidense en Panamá, Simón Ferro, de origen cubano. El propósito fue comunicarle el indulto de los cuatro anticastristas, entre los que está Luis Posada Carriles, incriminado en la voladura de un avión de Cubana en 1976 que causó la muerte de sus 73 pasajeros. "Es cierto [que llamó]", reconoció Moscoso, de 57 años, secretaria, esposa y viuda del caudillo Arnulfo Arias (1901-1988), cuya memoria entre los panameños fue el principal activo de su triunfo en las generales de hace cinco años.

El telefonazo a Miami fue denunciado por la izquierda como prueba de "una rendición de cuentas". "Embajador, buenos días, es la presidenta para informarle de que ya los cuatro cubanos fueron indultados y ya salieron del país. Tres van rumbo a Miami y el otro [Posada Carriles] con rumbo desconocido", informó Moscoso al ex diplomático, abogado demócrata, según consta en una grabación telefónica divulgada por la prensa. El ministro de Exteriores, Harmodio Arias, negó un acto de subordinada pleitesía: "Fue por cortesía que ella lo llamó a él, porque son amigos personales, pero no para rendir cuentas de su decisión". El destinatario de la llamada negó componendas sobre los indultos. "No hubo ningún arreglo", según recoge hoy el diario La Prensa.

Martín Torrijos, que se acompaña en el Gobierno del cantante Rubén Blades en la cartera de Turismo, recibe un país de 2.808.268 habitantes, el 40% pobre o en el paro abierto o encubierto, y está dispuesto a sanear sus instituciones y costumbres con una política de "cero corrupción". Esa lacra, que no llega a los niveles de otras naciones latinoamericanas, es una de las principales preocupaciones de sus compatriotas.

Torrijos despide a una mujer que se siente injustamente tratada y cuya investigación judicial por presuntos actos de corrupción es demandada por el 77,9% de los panameños, según una encuesta de la empresa Latin Network/Ditcher&Neira. "Mi Gobierno hizo cosas buenas; sin embargo, los medios no las dieron a conocer", protestó Moscoso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 31 de agosto de 2004.

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