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Reportaje:AIRE LIBRE

Por la ruta de los contrabandistas

Excursión a pie de Benasque a Luchón, en Francia, a través del Pirineo

Durante siglos, peregrinos, contrabandistas o refugiados utilizaron este camino oscense que cruza la cordillera a 2.444 metros. Hoy es una agradable ruta con espectaculares vistas del Aneto y sus glaciares.

José Pueyo, de 92 años, vecino de Eriste, es el último de una excepcional pléyade de guías de montaña y uno de los últimos contrabandistas vivos del valle de Benasque, en la provincia de Huesca. Apoyado en su bastón de avellano, recuerda sus más de 70 ascensiones al pico Posets, amén de otras cumbres, y, sobre todo, sus constantes idas y venidas entre el pueblo de Benasque y el francés de Luchón, cruzando la montaña a pie por el puerto del Portillón, llevando de un lado a otro viajeros, montañeros y, durante la Guerra Civil, refugiados y también contrabando, desde bicicletas hasta relojes de pared.

El Portillón, o puerto de Benasque, es una brecha abierta en el espinazo de la cordillera a 2.444 metros de altitud, entre los picos Salvaguardia y Tuca de la Mina, sobre la misma línea fronteriza entre España y Francia. Durante cientos de años, esta grieta de tres o cuatro metros, flanqueada por verticales paredes, ha visto pasar contrabandistas, peregrinos, vendedores de sal y ganado, huidos del hambre o de la justicia, refugiados, ejércitos, geólogos, botánicos y escaladores. Hoy, recorrer el camino que durante siglos ha unido Benasque y Luchón es una aventura cómoda, al alcance de cualquier andarín entrenado.

Comienza la excursión por encima de Benasque, en un vado cercano al que hoy es un lujoso hotel de montaña reconstruido sobre el viejo edificio del Hospital, refugio de peregrinos desde el siglo XIII. Durante los primeros kilómetros se puede tomar el autobús público que hace el recorrido hasta La Besurta (el paso de coches particulares está prohibido). Desde aquí hay que andar. Un sendero parte en fuerte pendiente y dirección norte hasta alcanzar, más allá de unos lagos, la traza más marcada que sube desde el Plan de Están. El camino asciende en cómodos bucles salvando unos 300 metros de desnivel de una ladera de hierba y roca conocida como La Costera. Desde el principio, la vista sobre el macizo del Aneto y las Maladetas es espectacular con sus glaciares.

Después de varios zigzags, la ruta alcanza un cómodo vallecillo plano adornado con pequeños ibones. La senda vira de nuevo hacia el norte y se empina; pasa junto a las ruinas de lo que fuera la Casa Cabellut, un antiguo albergue, y gana la espectacular brecha que conforma el puerto sobre la misma muga. Unas dos horas de marcha desde La Besurta. Quienes tengan fuerzas de sobra, pueden subir en unos 40 minutos más al pico Salvaguardia (2.738 metros). Aunque la ascensión es fácil, no debe intentarse con lluvia o nieve porque las piedras de su cara sur se vuelven muy resbaladizas.

Entrando en Francia

Si hermosa fue la subida al puerto, la bajada no desmerece. Antes de ponerse en marcha hacia Francia, la vista se deja caer sobre la empinada ladera surcada por las revueltas de un camino que fue construido en el siglo XIV. Desde el puerto hasta el Hospice de France hay casi 1.100 metros de desnivel. En unos 20 minutos, primera parada al borde de los lagos de Boum, a 2.248 metros de altitud. El pequeño refugio de Vénasque ofrece litera para dormir.

La ruta desciende ahora con suavidad las laderas que bajan de los picos de la Freche y de la Pique. Se cruza el extremo oriental del magnífico bosque de Sajust y el Camino de la Emperatriz. En unas dos horas y media desde el puerto, se llega al final de la ruta y al monumento que recuerda a los franceses que pasaron por aquí a España para luchar por la libertad.

La explanada del Hospice está a unos 15 kilómetros por carretera de Luchón, donde se pueden encontrar todo tipo de servicios. Vale la pena, especialmente, el Museo Du Pays de Luchón. En su interior se guardan numerosos objetos relacionados con la época dorada del pirineísmo y la conquista de estas montañas. Y para recuperarse del esfuerzo, las termas de Luchón ofrecen al visitante todas las propiedades sedantes y curativas de su secular manantial, ya conocido en época romana.

GUÍA PRÁCTICA

Dormir

- Hotel Ciria (974 55 16 12). Los Tilos, s/n. Benasque. La doble, desde 34,81 euros por persona, con desayuno.

- Gran Hotel (974 55 10 11). Carretera de Anciles, 3. Benasque. La doble, con media pensión, 65 euros.

- Corneille (00 33 561 79 36 22). Avenida de Alexandre Dumas, 5. Luchón. La doble con desayuno, 56.

- Panoramic (00 33 561 79 30 90). Carnot, 6. Luchón. La doble, 52,40.

Comer

- El Fogaril (974 55 10 80). Restaurante del hotel Ciria. Avenida de los Tilos, s/n. Benasque. Menú, 16,50 euros.

- La Parrilla (974 55 11 34). Carretera de Francia, s/n. Benasque. Menú, 15,50.

- Le Clos du Silene (00 33 561 79 12 00). Cours des Quinconces, 19. Luchón. Entre 18 y 37 euros.

- L'Arbesquens (00 33 561 79 33 69). Allées d'Etigny, 47. Luchón. Fondues. Entre 12 y 22 euros.

Transporte

- Lado español, desde El Hospital (aparcamiento) hasta La Besurta, autocares a las 5.00, a las 5.30 y desde las 8.00 hasta las 21.15 cada 35 minutos. Lo mismo de regreso. Ida y vuelta, 4 euros. Lado francés, desde L'Hospice hasta Luchón, taxi. José Farrús (00 33 561 79 59 34 ), 27 euros el trayecto.

Información

- Oficinas de turismo de Benasque (974 55 12 89) y de Luchón (00 33 561 79 21 21 y www.luchon.com).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de julio de 2004

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